Sin darte cuante,
echas ese mismo perfume.
Todos los días. Jodido olor...
El mismo con el que tu ropa se hace tuya.
Y menuda maravilla.
Sin tarde cuenta, todos los días.
Cuando me dejaste tu olor,
digo chaqueta,
tu amor llegó a mi,
digo tu olor.
Sin darme de cuenta,
tu chaqueta olía a mi,
y jamás te la volviste a sacar.
Sin darte cuenta,
no volviste a echar es perfume..