lunes, 20 de noviembre de 2017

Dos rosas y un clavel


Decidiste volver (otra vez), pero de ésta con dos rosas y un clavel, con tu olor y tus brazos, convencido a quedarte. Yo ya te había reemplazo por una puesta de sol y un café, por todos los versos rotos que me diste. Ya me había hecho a la soledad, a la luna y al frío; cambié tus "te quiero" por las olas del mar, a medianoche; y tus abrazos, por noches en vela frente al papel.. 

Decidiste volver con las flores, pero ya no son lo mismo. Las abejas siempre intentan acostumbrarse antes de buscarse otras (no como tú que te fuiste con el primer pétalo caído, dejando que me marchitara). Imagínate callarte cuando las palabras te salen solas, o no poder tocar la lluvia porque me recuerdan a mis lágrimas, y ya no... 

Decidiste volver, pero esta vez con el corazón roto en la mano (roto de pasar por tantas piernas sin quedarte, de arrasar tantos pechos, ahora vacíos), pidiéndome que te lo arreglase como siempre hacía (antes). Llegaste con un clavel y dos rosas pidiendo abrigo, calor. Lo que no sabes es que yo llevo mucho tiempo fría, y sin ganas de cambiar, sin ninguna gana de cambiarte; mi calor te lo llevaste bajo tus pies, y por lo que se ve lo dejaste por el camino (sin devolvérmelo).

Decidiste volver, esta vez de noche, con lágrimas y un "siempre fuiste tú y no lo sabía ver". Pero tuve suerte, ya no sangro, no me dolió ese disparo, aunque vinieses con el revólver cargado. 


martes, 3 de octubre de 2017

Despedidas

Debería estar prohibido
irte de aquellos sitios
de los que nunca te quieres ir,
porque duele, duele mucho;
y, aunque sucedan a menudo,
nunca unas despedidas
dejan un corazón entero
tan roto
como esas.

jueves, 21 de septiembre de 2017

No te vayas


Lloro porque me estoy enamorando. No voy a mentir, me da miedo, mucho. Tengo miedo de llegar a depender tanto de ti que no sea capaz de vivir sola, de dormir sola; de quererte y que no sea capaz de quererme, o comprenderme; de estar incluso cuando no quieras que esté, sin saberlo. Tengo miedo de ser la única enamorada en una vida de dos. Tengo miedo de que algún día te vayas, te vayas y no vuelvas, sin dar explicaciones, sin querer intentarlo otra vez, sin una despedida, sin un abrazo, un último beso. Tengo miedo de que algún día no quieras seguir conmigo, porque sé que incluso ese día, que incluso días después, yo seguiré queriendo estar contigo, seguiré enamorada... Y es por eso que tengo miedo, no quiero no poder estar sin tí, porque sé que no soy lo bastante buena como para que vengas y no quieras irte.

Ya está. Estoy vacía.


Acabé con las costillas rotas y el corazón al descubierto por no querer entender que ya no me querías...

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Sin salvavidas

A veces el alma llora lo que el corazón siente, porque, por más que lo intente, está tan roto que ya no puede más, no le queda aire en el fondo de su océano y tiene que emerger con sus sentimientos para seguir llenándolo, y así, algún día, no tener nunca que volver a flote.

Convivir sin ti

Poco a poco se nos fueron cayendo las letras, se nos fue cayendo la ilusión, la magia, la emoción, alegría, cariño, amor, felicidad, satisfacción, tranquilidad, amor, amor, amor. Amor. Poco a poco se nos fue cayendo el amor, la vida juntos. Dejamos de ser el uno para otro para vivir el uno sin el otro; para basar nuestras vidas en un futuro en el que nos reconstruimos sin nosotros de nosotros mismos, de mí, de ti. Llegamos al punto en el que vivimos escondiéndonos, pero tan acostumbrados que nos da miedo la soledad mientras no tenemos otra para encajar la nuestra, intentando sobreponer las nuestras, porque quién nos va a querer si nos sentimos solos teniéndonos al otro lado de la cama.

jueves, 31 de agosto de 2017

Hay momentos en los que la vida elige un punto, un punto donde acaba todo. Dice "hasta aquí hemos llegado", o más bien: "hasta aquí has llegado". En ese instante decide darte una patada, la que más te dolerá en toda tu vida, porque es el momento en el que te está echando de su "para siempre". Te está echando de sus noches, de sus madrugadas, de su buen humor y de sus chistes malos, te está echando de su vida. En ese preciso momento no ves nada más allá de tu tristeza, ni vez un futuro sin su espalda. Sólo tienes ganas de llorar, de llorar y pensar que todo es un sueño, que nada de esto ha pasado y que en cinco minutos te despertará la (por primera vez maravillosa) alarma. Todo habrá sido nada más que un mal y jodido sueño, y seguirás como siempre, feliz. Pero no tardas mucho en darte cuenta que el único sueño es la película que te estás montando. Que no, que se acabó todo, que nunca volverá. Y en ese momento nunca lo habías echando tanto de menos, nunca sentiste un vacío tan grande en el pecho y nunca  antes te había dolido tanto el corazón. Piensas en todas las cosas que pudieron pasar pero que no llegaron a hacerse realidad, y eso sólo hace que te ahogues más rápido en tus miserables lágrimas.
Y he tardado tiempo en darme cuenta que tú no me querías, y ese es el peor pozo sin fondo de todos. 

jueves, 24 de agosto de 2017

Saturno 7


Eligió a Saturno. Eligió vivir en Saturno, rodeado de sus estrellas, de sus destellos. Le gustaba lo distinto, lo especial. Estaba enamorada de ese planeta. No podía entender cómo nadie más podía ver aquella maravilla, la séptima. Y es que aquel número 7 era demasiado especial, y ella lo sabía, por eso decidió quedarse. Lo amaba...

El problema es que en Saturno no se puede vivir... se enteró tarde. Al menos murió enamorada.

sábado, 19 de agosto de 2017


Me gustaría irme.
Me gustaría coger un tren
e irme
lo más lejos posible,
olvidar quién soy,
quién fui;
pero sobretodo,
olvidar a quiénes tenía,
porque está claro
que ellos ya me olvidaron
a mí.

jueves, 17 de agosto de 2017

Me cansé de dar siempre. Ya estoy vacía, no me queda nada (siento no poder seguir dando).

Cenizas

Cuando lo vio supo que era para ella. Supo que sus dedos encajarían con los suyos (milímetro a milímetro), que sus sueños no serían muy distintos a los suyos. Cuando lo vio supo qué era el amor por el que tanta gente suspiraba, ese que nunca antes había llegado a comprender. Cuando lo vio intentó cogerlo, pero su corazón quemaba. Él nunca había querido (tampoco). No sabía lo que era la calidez, sólo ardía por dentro. Sabiéndolo intentó acercarse, intentó enseñarle lo que ella sentía (atenuarlo). No llegó a pensar que se podía quemar, sólo seguía su nueva sensación.
Y acabó siendo cenizas por un hombre que, al fin y al cabo, era fuego y nunca iba a dejar de serlo. Se quemó por jugar con amor, pero al menos supo lo que era la llama.

sábado, 12 de agosto de 2017

Rompió


Por fin rompió. se cansó de tirar de ella misma, de ser fuerte. Se cansó de intentar de salir adelante, y rompió. rompió como rompe un hilo, rompió con la misma delicadeza con la que rompe un cristal, con la misma tristeza con la que se rompe un corazón. Se partió en mil pedazos, y se cortó con cada uno de ellos. Se cansó de soportar el aire que sus pulmones ya no podían respirar, y se rompió para no tener que hacerlo más. Se cansó de ser implacable, de ser feliz; y rompió, rompió con toda la mierda que tenía (toda la mierda que ella era), ya no podía evitarlo, no pudo aguantar más las lágrimas, lloró hasta que se ahogó... Se cansó de que pensaran que se quejaba por vicio, de que todo era cuento, y rompió, se le rompió el alma y se quedó sin ella, y sola, como siempre.

Ahora está rota, y admite que fue más duro aguantar que romperse, que sangró más aferrándose que soltándose. Está rota y ahora la quieren arreglar, pero ella no quiere. Le gusta estar rota, estar como ella es, como ella siempre fue. Le gusta porque por fin encontró una razón para romperse. Ya no quiere que la arreglen, se niega. El vaso estuvo mucho tiempo cayendo y nadie lo cogió, nadie quiso cogerlo. Las cosas caen por su propio peso, ella cayó con toda su mierda y ahora, rota, no quiere que nadie la toque, no quiere a nadie, no quiere que ni la intenten querer. Está rota, y no hay forma de remediarlo.



Por fin rompí. No tengo por qué seguir aguantando, seguir viviendo. Ya estoy seca, no me quedan lágrimas, y me siente bien... por fin no siento.


domingo, 23 de julio de 2017

Intentando explicarme


Algún día comprenderás que sólo me faltó quitarme la piel para dártela en invierno, que por dejarte te dejé hasta mis ganas de vivir que ahora ya ni tengo; entenderás que no todo el mundo es igual, que a ti te duele tu corte en la pierda y a mi me duele el pecho de sentir tanto, de tener un corazón que quiere salir, porque conmigo no hace otra cosa que sentir pena; abrirás los ojos y verás que por muy sentimental, dramática y odiosa que pueda ser, esta chica no puede dar más de sí, ni puedo cambiar cuando no me queda una cuerda para agarrarme, no me quedan fuerzas ni para desangrarme..

Después preguntan cómo es que ahora soy tan rara, cómo es que no salgo de casa, ni me río. Cómo es que tengo menos paciencia y soporto menos a la gente. Pues bien, todo esto pasa porque, una vez después de darlo todo, una se queda sin nada.



(Pista: algún día deberías coger
y llevarme a un sitio con olas,
con viento y con nubes,
a un sitio como los del romanticismo
y preguntarme qué cojones me pasa,
por qué he cambiado -tanto-
y cuál fue mi pasado
para ahora ser una de las chicas
más
tristes
que has conocido.)

viernes, 21 de julio de 2017

Miedos


Pero a veces tenemos miedo, tenemos miedo de no poder soportarnos ni a nosotros mismos, de un día querer arrancarnos los ojos para no tener que volver a vernos; miedo de que alguien quiera llegar a ti y conocerte, y que de camino descubra que no escondes nada, que detrás de todo lo que muestras estás vacía; miedo a tener que volver a empezar otra vez sola, a sentir que no vales más que cualquier persona, a dejar de quererte; miedo a que un día quieras querer a cualquier persona y que nadie te quiera... miedo a sentirte inútil porque nadie dependa de ti, que nadie te necesite. 

A veces llegamos a tener miedo de todo, incluso de nosotros mismos por no poder llegar a ser esa persona que algún día soñamos; miedo a sentirnos peor que el fracaso, miedo a querer despertar y seguir durmiendo.


jueves, 13 de julio de 2017

Cinco y media


Cuando va bien, aunque parezca estúpido, las cosas van bien.. Van bien hasta que las cosas se tuercen, tanto que acabas hecha mierda en el sofá, llorando a las cinco y media de la mañana, sola (cómo no), únicamente acompañada de tus pensamientos, de todos los remordimientos de las cosas que has hecho (o no) mal, o quizás bien, pero por personas que por valer no valían ni la pena. Te das cuenta de que toda aquella persona en quien confiabas, en realidad sólo estaba ahí para lo bueno, que la gente no es para siempre, y que, por mucho que te duela, quieras o no, algún día se irán, de la noche a la madrugada, sin dejar rastro, pero sí huella (una pisada enorme en tu cuerpo que no se irá, y si lo hace, será dentro de mucho). No tardarás en echar de menos a esas personas, pero te darán las seis y cuarto, y te darás cuenta que eres la única que echa de menos, porque esa gente lo único que hace es echarte, pero de ellos mismos. 

Las siete y dos minutos, tienes un dolor de cabeza de aquí a que estés bien (mucho tiempo) por todas las cosas que se te han ido pasando por la cabeza, y sin embargo, decides seguir viviendo, pensando que mañana serán las dos de la mañana y podrás dormir (aunque realmente sabes que eso no va a pasar). Quieres tener esperanza, la que, cuando todo iba mal, la gente no tenía en ti. 


(Algún día, lo sé yo, acabarás queriendo vivir, aprovechando lo que el mundo no te quita al máximo, pero de momento sólo quiérete, aunque sólo lo hagas tú. Hazme caso, algún día valdrá la pena.)

jueves, 25 de mayo de 2017

flor de mayo


No sabemos lo que nos depara la vida mañana, en quién vamos a poder confiar o quién nos va a hacer daño. Tampoco si vamos a seguir queriendo a las mismas personas, o si aparecerá gente nueva en tu vida. Nos hacemos las y los duros, nos cerramos en banda ante cualquier persona que pueda querernos como soñamos, porque somos unos toxos (dicen algunos, otros dices que no tienen agallas), pero yo pienso que, en verdad, tienen miedo a que los rompan (un poquito) más, (como si no estuviesen lo suficientemente rotos ya),  a que los abran y los dejen abiertos una vez se vayan (y no vuelvan).. Siempre tenemos miedo a confiar y dar de más, pero todo cambia cuando llega la persona indicada, esa tan peculiar a la que le viste (y viste) algo distinto a los demás desde el primer momento , una persona con la qué llorar y reír se pueda hacer a la vez, con la que compartir tus vicios malsanos. Llega una persona que te demuestra que se puede confiar con los ojos cerrados, y que los domingos de vuelta no son tan malos sabiendo que esa persona te estará esperando. 

Y es que el amor de verdad no se encuentra en la primera persona que te gusta. Se encuentra en la persona con la que sientes, con la que sientes todo, desde amor hasta miedo, en la persona que menos te esperas... Tener miedo no es un fallo, sino una oportunidad de la vida para darte cuenta de quién de vedad quieres; y es que, hasta los toxos, tienen flores. 

lunes, 24 de abril de 2017

estabilizarme


Y si te pudiera decir algo, te diría que nunca te enamorases de mí, porque, respecto al amor, soy el mayor desastre que conozco (aunque en realidad me muero de ganas por que alguien venga y sea capaz de estabilizarme).


jueves, 20 de abril de 2017

Canciones

No sabes como pero aparece en tu lista una canción que no habías escuchado antes. No la rechazas, porque, por su nombre, tiene pinta de sonar bien. Por 2, 3, 4 minutos escuchas la música, sin prestarle atención, "es una canción más", hasta el momento en el que, sin quererlo, escuchas una frase con la que te chocas contra unos cuantos muros, y te intriga el resto. Vuelves a poner la canción desde el principio, pero esta vez estás atendiendo a la letra. De repente, mil sensaciones te recorren el cuerpo, la carne de gallina, la garganta seca, las palabras mudas. Quedas sumergida en unos versos que lo dicen todo, que te cambian, que te hacen ver el mundo con otros ojos...; versos que, si no fueran por esa frase, seguirían en la sombra. 

A mí esto me ha pasado con Ojalá, de Beret

Yo necesito ganas, no querer ganar
y si algún día perdiese mi miedo a perder,
me duele haber corrido para no llegar y ahora sé que el camino es la meta también,
ya me crecieron miedos que nunca eduqué y no sé las respuestas por no preguntar
Ya sentí como nadie cuando tuve el bien y lloré como todos cuando algo se va (ojala)

Nadie te enseña a ser fuerte pero te obligan, nunca nadie quiso un débil para confiar,
nadie te enseña los pasos en un mundo que te obliga cada día a poder levantarte y caminar,
Donde fuiste tan feliz siempre regresarás, aunque confundas dolor con la felicidad,
y ya no seas ni tú mismo pero pienses en ti mismo y eso matará.

Y ojalá nunca te abracen por última vez, hay tantos con quien estar pero no con quien ser,
tan sólo somos caminos que suelen torcer miles de complejos sueltos que debemos de vencer
Y ojalá si te aceptasen por primera vez, y entendiesen que es que todos merecemos bien,
que no existe una persona que no deba de tener, ya que somos circunstancias que nunca elegimos ser.

Confianza nunca volvió con el tiempo, y el fruto de mi vida no se basa en lo que tengo,
y si todos los instantes pudiesen pasar más lento, si acaso dudarías esta vez en el intento
Y si entendiésemos que sí somos perfectos, a pesar de borrones que quieran manchar el lienzo
Todo es una suma aunque eso no lo piense el resto, una cosa es lo que soy y otra tan sólo lo que muestro
Que yo ya no temo a perder, sino a dar por perdido, que yo ya no quiero vencer, sino estar convencido
Que mucho antes de estar contento debo estar conmigo, que voy a mirar a la soga pa’ decirle “sigo”
Que voy a parar de exigirme to’ lo que me pido y voy a aprender a aceptar lo que nunca consigo
Que voy a parar de culparme, mentirme, fallarme, decirme tarde verdades que necesito

Porque también dediqué tiempo a quien ya no se acuerda ni de mí, también pegué los trozos de lo mismo que después partí,
tampoco me he entendido y he entendido que eso será así, no he estado confundido, he estado fundido con lo peor de mí
Me he mudado a problemas y he querido ser feliz allí, he dado vueltas en círculos por no quitar de en medio a ti,
he preguntado a todos para poder definirme a mí ¿Cómo decirle a un río que se pare y deje de fluir?

Nadie te enseña a ser fuerte pero te obligan, nunca nadie quiso un débil para confiar,
nadie te enseña los pasos en un mundo que te obliga cada día a poder levantarte y caminar,
Donde fuiste tan feliz siempre regresarás, aunque confundas dolor con la felicidad,
y ya no seas ni tú mismo pero pienses en ti mismo y eso matará.

Y ojala nunca te abracen por última vez, hay tantos con quien estar pero no con quien ser,
tan sólo somos caminos que suelen torcer miles de complejos sueltos que debemos de vencer
Y ojala si te aceptasen por primera vez, y entendiesen que es que todos merecemos bien, que no existe una persona que no deba de tener, ya que somos circunstancias que nunca elegimos ser.


y Pequeño torbellino, de Rayden. 
Aunque para ti todavía solo sea una voz sin cara, 
y solo el vientre de tu madre nos separa. 
sé que puedes oírme, aunque no entiendas mis palabras, 
¿Cómo se dice en tu idioma que Papá te ama? 
Aún no te he visto y creo en ti, 
fui agnóstico hasta que vi tu patata latir, 
y desde ahí solo sigo tu metrónomo, 
y tus bmp, perdón, tus besos por mil, 
puede que sea un loco pero un loco por derecho, 
y tenga un corazón que no me cabe el pecho, 
por eso se lo di a tu madre, dile que te dé un poco, 
no es ese, el otro, donde pone "por ti no estoy roto", ¿Vale? 
Quiero que lleves la voz cantante 
y que sea el corista que dejes sin habla cuando cantes 
mi canción que se me caiga la baba, 
la del estribillo pegadizo, la que dice "Papa"... 

Quiero verte sonreír 
sintiéndote muy cerca, 
yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella. 
quiero verte sonreír, 
teniendo la certeza, 
que yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella. 

No veo el momento de no pegar ojo, 
viendo los tuyos, pasando noches en vigilia, 
cuando tu amor llegó hasta mí lo moldeé a mi antojo, 
como la fama y formé con todos los fonemas "Mi familia". 
Por ti seré la fiera que se hizo mascota, 
si uno es dueño de lo que doma y domestica, 
pusiste el mundo patas arriba, 
y ahora es la bola de cristal con nieve, 
que se mueve cuando lo agitas. 
Quiero tenerte en mis brazos ya pequeña estrella, 
y que ilumines todos los rincones de esta vida plena, 
no temas que aunque no te daré lujos, 
nunca me tendrás lejos 
y derrocharemos juntos risa a manos llenas. 
Tendrás todo el apoyo y el cariño, 
del hombre que se enamoró del guiño, 
del ojo del huracán con nombre de mujer 
del que saliste tú pequeño torbellino, 

Quiero verte sonreír 
sintiéndote muy cerca, 
yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella. 
quiero verte sonreír, 
teniendo la certeza, 
que yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella. 

Gracias papá por enseñarme respeto y modales, 
por demostrarme que de todo se sale, 
fui buen hijo y seré buen padre, 
y si el orgullo viene de herencia el mío llevará tus iniciales. 
Cuando nazca no le haré a mi imagen y semejanza, 
haré que sea lo que a él le plazca, 
no seré cincel, seré cizalla, 
la que abra la jaula para que algún día llegue a la cima más alta, 
no le prohibiré caerse, le prohibiré no levantarse y volver a intentarlo, 
hasta caerse y levantarse a volver a intentarlo, 
Hasta lograrlo y sé dé cuenta que sólo era un paso pero había que darlo, 
llegó el momento, tomó el relevo, 
Eres buen padre y ahora serás mejor abuelo, 
solo espero que el día en que me mire con admiración, 
Sea la misma que habita en mis ojos cuando te veo. 

Quiero verte sonreír 
sintiéndote muy cerca, 
yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella. 
quiero verte sonreír, 
teniendo la certeza, 
que yo siempre cuidaré de ti, 
mi pequeña estrella.

martes, 21 de febrero de 2017

Rollo x


   No te haces a la idea, de verdad, no te haces idea de nada. No te imaginas las veces que he necesitado un abrazo y tú no has estado ahí para dármelo, incluso estando a mi lado. No eres consciente de todas las noches que te decía que me iba a dormir cuando en realidad sólo tenía ganas de llorar, sola. No tienes puta idea de lo mal que me lo has hecho pasar durante tanto tiempo, a mí, a una persona tan débil, tan inestable, tan insegura, con tantos complejos, tan tímida, tan triste... No sabes los días que me he pasado encerrada en mi cuarto, las veces que he tenido que decir que sí por miedo a perderte, las veces que me comido el orgullo y te he hablado, ni la pasta que me gastado en hacerte regalos, porque nada es comparado cuando sonríes, cosa que yo no sé hacerlo (y si no soy capaz de hacerte sonreír a ti no sé a quién seré capaz). No sé si es que de verdad no sabes nada o la confianza ya da asco, no lo sé; pero sea lo que sea, duele, duele mucho. Es como si todo se me viniera abajo, el orgullo, el autoestima,el amor propio; la vida. Se me cae la vida, y tú, sin darte cuenta, pisas los pedazos sin hacerte daño, haciéndome daño.

rollo x

domingo, 12 de febrero de 2017

Me haces falta


Nunca entendemos la falta que nos hace una persona hasta que la perdemos, 
y por eso intento no perderte, no quiero sentirme tan vulnerable, 
no quiero admitir que soy dependiente
 y que te necesito.


Qué triste es llorar al escuchar canciones que te recuerdan a personas, personas que no sienten ni lo más mínimo por ti.

Aprender


No te das cuenta
pero has aprendido
a reír sola,
a calmarte sola,
a quererte sola.

Después de tanto daño, 
has decidido quererte,
tú, a ti,
sin nadie de por medio
que pueda estropearlo.

Porque, por qué
estropear algo tan bonito
comoes querer a alguien?
Y quién mejor
que tú misma.

Por qué confiar en alquien
que sabes que 
no va a estar contigo
todo el tiempo
que te promete.


Has aprendido 
a estar sola,
porque te han enseñado
que confiar en la gente
no vale la pena.

jueves, 2 de febrero de 2017

Ya no sé

Ya no sé si quedarme contigo o huir de ti, porque haga lo que haga me vas a salir caro (y no sé qué es peor, si echarte de menos o echarte de más).

Paradigmas

Nunca entenderé por qué nos enamoramos, por qué tenemos que querer a otros cuerpos que, al fin y al cabo, nunca son capaces de querer; por qué la gente con más corazón que pecho busca personas que están vacías de serie.
Nunca entenderé por qué no podemos ser felices con nostros mismos, en soledad, con la coraza (y el corazón) siempre guardada, para que nunca nadie tenga la oportunidad de despreciarla, de romperla a cachos para después pasarnos meses arreglandola para volverla a guardar.

Nunca entenderé por qué siempre sufrimos por personas que no valen la pena (el mayor paradigma).

domingo, 1 de enero de 2017

Un día te despiertas y te encuentras vacía de sentimientos, cargando en el pecho con un corazón que no bombea más que sangre, y un alma hecha pedazos; todo por culpa de alguien que no supo quererte cuando tenía, quien no supo dejarte cuando te perdía.