jueves, 24 de noviembre de 2016

UXI 15

No se cómo empezar, la verdad, ni como decir algo que ni siquiera me coge en el pecho, pero bueno, por algo tendré que empezar.
Feliz cumpleaños, mi patria sin bandera, a quien me da la vida aún viviendo la suya por separado, aun teniéndome a 60 kilómetros, aún estando tan lejos, y a la vez tan cerca... Brindo por ti, porque sí, porque puedo, porque es tu día (como los otros 364 del año).
Creo que todo lo que diga aquí es una redundancia, porque a lo largo de estos tres años y pico ya deberías saberlo todo, pero nunca está de más darte las gracias por todo: por estar siempre ahí, queriéndome, cuidándome, riendo conmigo; por saber hacer de mis días malos un día bueno cualquiera, y por saber hacer de mis días buenos los mejores del año; por mimarme cuando estaba triste y regañarme cuando hacía las cosas mal; en definitiva, gracias por estar ahí para mí. Por toda una vida teniéndote cerca, más que cerca, por toda tu vida teniéndome ahí, al lado.
No olvides que conmigo siempre tendrás una hermana mayor que te aconseje y te cuide, nunca estarás sola uxía, por muy mal que vayan las cosas. Si algún día te pasa algo no dudes en escribirme, aunque sean cartas que luego me des en persona para que yo las lea, porque yo hice lo mismo.


Espero que hayas pasado un buen 24 de noviembre y siento muchísimo no haber dado señales de vida. Prometo que el siguiente será a mi lado, como el resto de tus cumpleaños. Muchísimas felicidades preciosa. Feliz día y feliz vida, te quiero muchísimo (y no olvides quererte nunca como lo hago yo)

lunes, 21 de noviembre de 2016

Sin paracaídas


Te despiertas en invierno, desorientada después de una pesadilla (la misma de todas las noches). Te das cuenta de que estás destapada, con tanta vuelta, congelada. Sin pensarlo dos veces, te giras, ves que el otro lado de la cama no está del todo vacío: hay otro pecho que te acompaña, y te abrazas a él, colocando tus pies entre los suyos. Sin quererlo, sabes que has caído en su centro de gravedad, sin paracaídas, pero no tienes miedo.

Esa es, sin dudas, una de las mejores sensaciones del mundo.




martes, 15 de noviembre de 2016

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Cuando te vas


Siempre necesité tiempo para mi,
nunca pensé que te necesitaría ahí cuando lloro...
Los días me sientan como años cuando estoy sola.
y la cama donde te acuestas, está sin deshacer por tu lado. 


Avril Lavigne

Estrellas


Cada noche cuento los lunares de tu espalda
pensando que estoy al aire libre
mirando las estrellas,
admirando a la más fugaz, la más brillante,
pero luego estornudas
devolviéndome a la realidad,
y me doy cuenta de que tú eres
mil veces mejor que todas las estrellas
juntas,
que todos los planetas que giran a tu alrededor
y que todos los universos que me invento
contigo.

No sé quién será la ingenua que prefiere
un cielo estrellado a tenerte toda una vida,
en la que, contigo, las estrellas quedan opacadas
por el brillo de tus ojos.


Hogar


Por un momento, cierra los ojos, e imagínate que vuelas. Que vuelas hacia tu lugar favorito. Imagina paz, y calma. Que eres libre, y sereno. Que nada es complicado, ni absurdo. Imagínate que estás en tu hogar, en tu hogar que no es tu casa, donde la tranquilidad brinda por ti. Piensa que el sonido del mar es la mejor nana para que te duermas, y que tu despertador sonará cuando acabes de soñar. Imagínate en ese lugar, tus sentimientos allí, las buenas sensaciones. Pues ahora bien, todas esas sensaciones de paz, tranquilidad y armonía son las que siento yo cuando duermo sobre tu pecho. Mi nana favorita es la que toca tu corazón, tus latidos; y mi despertador eres tú cambiando de postura en cama. Eres ese ligar favorito donde quiero quedarme, ese sitio al que llego volando, porque sólo tú me das alas. Eres esa tranquilidad de todas las mañanas, de toda la vida. Eres casa, eres hogar; mi calma.
Ahora dime si después de todo esto no vale la pena experimentarte. 


domingo, 6 de noviembre de 2016

Y así fue como


Cuando el sol de va, tu llama se enciende. A medida que va pasando la noche, te vas haciendo más, y más, y más vulnerable, hasta que caes, en un agujero sin final, en un pozo sin fondo, de sentimientos ahogados en pena. Es ahí, entonces, cuando te vienes a bajo, y te cuestionas todo lo que has hecho en el día, en la semana; en tu vida. Comienzas a recordar todas aquellas cosa que has hecho mal, y también las que no has hecho, y te deprimes, dejando tus sentimientos más inestables­ al alcance de cualquiera, con la esperanza de que alguien llegue, y te diga que ya ha pasado todo, que no hay nada a lo qué temer; alguien que te cuide, te llene.

Y así es como empiezan todas las historias de amor, con unos sentimientos que afloran para ser cortados (como tus alas), a mitad de una noche, que pocas veces más será recordada.

Y así es como empezamos a necesitar a las personas, como nos vamos haciendo cada día un poco más dependientes, más muñecos controlados por almas vacías. Así es como creemos que nace el amor, pero sólo nos volvemos sumisos de la persona que creemos que nos ha sacado de ese agujero. Mas solo estamos condicionando nuestro futuro con el de esa persona, nos estamos dejando llevar, nos dejamos controlar por alguien que, posiblemente, ya estuviera ahogado en el mismo pozo que tú, pero el amor nos deja ciegos.

Y así es como yo me dejé caer en su telaraña, en tu mundo. Empecé a girar con él, sin darme cuenta de que sólo era yo la que giraba, en torno a su ombligo. Pensé que era la única persona que me entendía, más sólo fue la única a la que le di paso, sin saber que había dos mil y tres personas más queriéndome ayudar sin la necesidad de pedirme nada a cambio. Pobre ilusa,

Así fue como me fui amargando, yo sola, sin saberlo. Me dejé dominar, controlar, porque, al fin y al cabo, él era mi salvador. Fue así como me fui consumiendo poco a poco, hasta que me vi envuelta es mantas, titiritando de frío, sudando hielo, y con doce marcas de jeringas en los brazos, y una entre los dedos de los pies. Fue así como caí en los vicios, las drogas. Como me entregué a la muerte sin aún haberme quitado la vida.

De aquella noche,sólo lo recuerdo a él, a su mirada imponente, a sus perplejidad, y a sus piernas paradas. Quería ver como me mataba, poco a poco, porque decía que la única forma de acabar con mi dolor, era esa, la más eficaz. De esta forma nadie más me volvería a hacer daño. Nadie, más. Ni yo misma, porque, para cuando saliera de esa cama, ya estaría muerta.

La siguiente imagen que recuerdo, es a mi, tumbada en la camilla de un hospital, son las manos ensangrentadas. Los médicos me dijeron que un chico me había salvado de morir de sobredosis, que me había parado los pies a tiempo. No podía pensar, todo aquello me estaba superando. Me explicaron que me había traído hasta urgencias, iba vestido de mi sangre, pues yo le había estado pegando a causa del éxtasis, en la cara, en el estómago, en el alma. Me dijeron que lo había matado, que uno de mis golpes, una vez en el hospital, le habían roto la médula, causando su muerte.

Y así fue, como literalmente, acabé en la cárcel y en el mundo de las drogas, por culpa de una noche en la que me sentía frágil, y en la que dejé que alguien entrase en mi vida. Después de todo aquello, jamás volví a confiar en nadie, y me di cuenta de que nunca debí haberlo hecho.


lunes, 24 de octubre de 2016

Vacía


Lo que pasa cuando quieres
es que todo tu mundo
se viene abajo,
quieres confiar
hasta el punto en el que
te quedas vacía,
vacía se sentimientos
porque los compartes;
rompes esa coraza

que te protegía
y te conviertes en flor,
vulnerable,
en peligro de expansión,
con miedo a ser como eres;
te vuelves débil
y frágil,
sabiendo que tienes
quien te cuida,
hasta que desaparece,
y el vacío que queda 

es más grande
que cualquier persona
que quiera
amueblarte
de nuevo.


 

domingo, 16 de octubre de 2016

Miedos II


No sé cómo voy a afrontar todo esto. Cómo seguir adelante después de un golpe, y de otro. Y la verdad es que tengo miedo. Miedo a no saber llevar la situación; miedo a lo desconocido; a salir a la calle y no poder mirar a los ojos; a cerrarme a todas (o niguna) personas que me quieran conocer; miedo a seguir tan vacía como lo estoy ahora, y a seguir sufriendo mucho tiempo más. Hace ya mucho tiempo que no vivo, y se me ha olvidado cómo hacerlo. Me entra el pánico sólo de pensar que una vez y no más, que no me volverán a querer (como quiero que me quieran), quw no volveré a encontrar a alguien con quien compartir mis sueños y mis pesadillas. No sé qué haré conmigo misma.

lunes, 10 de octubre de 2016

A través de ti


Llega ese momento en el que la lluvia cae más despacio,
dejándote ver cada una de sus gotas;
y te sumerges en tu mundo,
 con la melodía más triste del mundo de fondo,
las gotas caer,
tus lágrimas.

Te ves reflejada en el cristal de los recuerdos,
el mismo en el que, hace semanas,
viste sus ojos sin llegar a pensar
que sería la última vez
que los vieses.

Sin darte cuenta, es la última vez que miras
a través de ti, para dejar paso,
a tu nueva tú, la que,
sin duda alguna, vive mejor
sola.

Hablemos


Hablemos de todas las personas a las que la soledad se ha llevado por delante, a todas aquellas que ha matado, que ha conseguido derrumbar. De las personas que se han ido consumiendo día a día, hasta derrumbarse por completo; hasta ahogarse en sus propias lágrimas. Hablemos de los suicidios que ninguna cadena emite, los suicidios mentales, los espirituales; aquellos que comienzan siendo anímicos, y acaban siendo carnales; los que te separan del mundo, de las personas, mientras estás rodeada de gente. Hablemos de las pocas veces que queremos, y de lo triste que es estar con tantas personas y ser con tan pocas. De lo difícil que es levantar una familia que ha caído en lo más bajo posible, una famlia que ha tocado fondo; de lo difícil que es cargarla tú sola, sin nadie cerca para que te ayude. De lo dura que está siendo la crisis para aquella chica de la barra, la que va a clase por la mañana, estudia por la tarde y trabaja en ese jodido bar por la noche para pagarse la carrera. Hablemos de las personas que no pueden respirar porque la ansiedad les quita el oxígeno del aire. De esas hermanas pequeñas que se han ido de casa y lloran noche tras noche por su hermana mayor, por su patrón, por su modelo; por su vida. Pensemos en todas aquellas chicas gorditas que se matan dejando de comer para gustarle a cuatro inútiles y cuatro inútilas, para poder salir a la calle sin sentirse observada, para poder poner una dichosa falda sin morirse de la vergüenza. Hablemos de toda la gente que llora mares en silencio en una esquina de su cuarto, de esa gente que no cuenta sus problemas porque saben que no van a ser escuchadas.

Hablemos de la sociedad deshumanizada que hemos ido construyendo a lo largo de estas décadas, de esta vida; de la pobreza de sentimientos, y la soledad de los corazones. 

 

domingo, 25 de septiembre de 2016

¡Volvemos!

Este verano he escrito muy poco la verdad, y la mayoría de lo que hice lo he publicado en mi libro de wattpad "Lluvia de noches".
Espero seguir con el blog en esta nueva etapa de mi vida, la vida de universitaria ✌, así que no me perdáis de vista.

sábado, 28 de mayo de 2016

Sirena


He perdido la sirena de mi proa,
me he quedado sin timón,
y me han robado la esperanza de algún día
poder llegar y pisar tierra estable,
poder decir que por fin
tengo los pies en la tierra
y de que no me he hundido y
que tampoco me he ahogado
yo sola en mis lágrimas
(en mías porque sé
que las sirenas de mas proas
no lloran por sus patrones).

Ahora sin brújula ni sirena navego sola
con mi tripulación de patanes,
de dudas y de miedos
que no hacen otra cosa que hundir el barco
un poquito más en cada ola,
a cada brisa
porque a la mínima me descontrolan,
a mi y a todo mi barco
que cada día está más roto,
y con cada golpe de mar
(y no de suerte)
cae un tablón más.

Llegará el día en el que,
por culpa de perder aquella sirena de mi barco pirata que tanto me llenaba,
me hundiré en la deriva con y de mis pensamientos,
sintiendo lentamente cada gota en mi garganta,
cada palabra
que no pude
decir
cuando debía.

Y así fue, como perdí el rumbo,
quedando sola, sin mi tripulación,
sin mi sirena, sin nada en qué apoyarme,
cumpliendo todos aquellos dichos
de marineros veteranos y espontáneos:
"el mar cambia a uno, nos vuelve locos."
doy fe que sí,
yo antes estaba en calma,
o, al menos,
sabía querer.

sábado, 14 de mayo de 2016

Te quedaste


Nadie sabe,
nadie
más
que
tú,
que soy la persona más tierna
y
más
sola
del mundo,
la que más cariño necesita,
la más fría con la vida.

Sólo tú me viste entre tanta gente
y entre tan pocas personas,
sólo tú te quedaste a mi lado
sabiendo que, después de todo,
soy un desastre queriendo.
Sólo tú me cogiste de la mano,
sacándome de lo que otros llaman vida,
y me llevaste a conocerte.

Me viste temblar de frío,
de miedo, calor.
Me viste temblar de inseguridad,
y en vez de taparme,
te desnudaste conmigo;
me viste caer
y en vez de levantarme,
te caíste conmigo,
y salí adelante,
me saliste adelante,
nos salimos,
siempre tú conmigo.

Dejaste que (te) probara
la
gloria
sin pedírtelo,
y, sin pedirme nada a cambio
me hiciste persona,
me hiciste ver lo bonito que era
ser mujer,
como cuando te regalan flores,
como cuando te invitan a cenar
en el mejor restaurante de todos,
como cuando te compran
unos pendientes sin necesidad de celebración,
como cuando te sientes querida
sin querer favores a cambio.

Cambiaste el final del cuento,
cambiaste el final de mi poesía,
de esa que toda chica escribe,
esa de:
“me dejaste cuando más falta me hacías”,
“tus para siempre solo fue dos meses”,
“nunca sabrás todo lo que te quería”.

Cambiaste mi final,
llegando cuando en lo único que creía
era en la capacidad de los médicos
de nunca curarte,
cuando sólo creía que lo única constante
era saber que algún día
todos seríamos aire,
cecinas, o comida para gusanos.

Nunca me pediste nada a cambio.
Llegaste.
Me cambiaste.
Te quedaste.

Nadie sabe,
nadie
más
que
tú,
que te debo la vida,
ya que, más que mía,
es

tuya.

lunes, 2 de mayo de 2016

ochenta y dos risas


Cantar a la libertad
cinco versos de Loreto Sesma,
hacer un viaje al centro de la Tierra
que dure mil y una noches.

Sentir mis alas,
echarme a volar sin mirar
(atras, ni al frente),
sin marchas que me relenticen el paso.

Explorar siete vidas contigo,
comprarnos un gato
o tres peces de colores
para que, cuando tengamos un día
(o los días)
gris,
nos devuelvan esos besos
que no debieron,
pero que nos faltaron.

Llegar jadeantes a casa
despues de darles la vuelta a nuestros cuerpos
en ochenta besos,
en ochenta suspiros,
en ochenta y dos risas.

Imaginarte al leer un poema
de mi poeta favorito
(por si no lo sabes
es Gustavo Adolfo Bécquer),
y quererte sin remedio,
sin cambiarnos,
sin retrocedos,
sin pausa;
porque, como dicen,
nuestro mal
a la noche de hoy
no tiene cura,
ni la tendrá,
y si alguien la encuentra
que no se moleste en aparecer,
porque sino,
me vere obligada
a perderme
(contigo).


domingo, 1 de mayo de 2016

liz


Sin saber como ni donde, te encontré. Estabas llorando, por amor, un amor que no pudo ser, pero que ya nunca debía haber sido; un amor imposible: cuando unos de ellos no quiere, todo se va a la mierda, porque aunque uno quiera o intenta querer, es imposible, ya que es involuntario e incontrolable.

Sin saber ni tu nombre, te consolé. Te enseñé el sol, y las estrellas. Te di mi arena, para que la pusieras en tu reloj: volvía a funcionar. Sin conocerte, sin darte -me- cuenta, entré en tu vida, sin saber quien eras. Arreglé tu corazón, más bien le hice una copia al mío (el que nunca antes había querido), y te lo dí.

Sin haberte visto antes te regalé rosas y sonrisas. Te di la felicidad, la que yo antes no había tenido. Sin darme cuenta, me convertí en tu salvadora, en tu mundo; te volví mío, mejor dicho, tuya. Dejaste de llorar por amor, y empezaste a reír a su salud, a la mía.

Sin conocernos, nos saltamos esa etapa que llaman amistad. Fuimos más que eso; te llenaba, me llenabas. Nuestro unísono era cada vez más fuerte: los besos ya no eran de calma, ni de consolación; la pena que primero movió mi cuerpo hacia a ti se transformó, era amor, amor hacia el amor, hacia una copia de mi (mi corazón).

De un día para otro, los abrazos de un desconocido, tus abrazos, se convirtieron en lo primero que buscaba mi cuerpo, cada mañana, a la misma hora, 6:39. La misma hora en la que "Wonderwall", de Oasis, mi canción favorita, la que se convirtió en nuestra.

Sin buscarte, desequilibraste mi mundo, vaya si no, acabó patas arriba, pero las  mías, claro, mientras hacíamos el amor en la playa. Fuiste toda mi vida, y la tuya también. Supongo que fue difícil. Difícil llevar dos vidas, pero fuiste capaz de enamorarme, a mí, la chica más dulce, pero fría con todo lo que se refería al amor.

Conociéndote sin saber lo que era el amor, acabé sabiéndome de memoria todos sus afluentes, como lo eran tus besos, tus abrazos por la espalda, tus caricias, tus cosquillas.. como lo eran tus "te quiero, preciosa" susurrados inesperadamente en mi oído...

Tus ruinas acabaron siendo todas mis maravillas. Las que el primer día creí  por perdidas, al poco tiempo tornaron en oro, en mi mayor tesoro, lo que alimentaba mi sonrisa; porque así era, me dabas la vida.

Ya no sabía lo que era una sonrisa si no era pensarte al leer a Carlos Salem, o lo que era sorpresa sin ser tú esperándome al salir del trabajo, o el placer sin estar entre tus piernas.

Sin saber cómo ni porqué, mi mundo giraba a tu alrededor, o mejor dicho, al nuestro. Me creía feliz a tu lado, lo era, y tú lo eras, y cómo no lo ibas a ser, si fui yo quien encendió tu mundo, enseñándote a confiar de nuevo, haciéndote ver que el ser humano podía sentir de verdad sin tocarse..

Fuimos felices, vivía en un sueño, el sueño que toda chica deseaba: amar y ser amada

Sin saber cuando ni porqué, paró de sonar la canción por las mañanas (completa y estúpida ilusa). Sin darme cuenta, te fuiste enfriando. Los susurros cada vez eran menos; las sorpresas cobraron su verdadero significado, puesto que de verdad era una sorpresa que vinieras a verme después del trabajo (ya apenas lo hacías); ¿una llamada tuya?, valía oro, eran tan escasas que daba lo que fuese por una.

Cada vez, sin darme cuenta, te ibas alejando más, pero estaba tan enamorada, que te creía, cuando me decías que me querías, y que si no me lo decías a todas horas era porque sino estábamos hablando siempre de lo mismo. Lógico, ¿verdad? No sabía el porqué, pero me tenías enamorada hasta las trancas.

Sin saber el porqué, ilusionada, me llevaste a una playa, nuestra primera playa.. y allí me soltaste (para mi gusto, de la peor manera posible). Sin ningún porqué, ya no me querías, habías perdido toda la ilusión en mi, en nosotros. Nunca más volviste a ser el mismo. Desapareciste cuando más te necesitaba, cuando más falta me hacías. Me dejaste morir, ante tus ojos. Ya no sabía vivir sin besarte, ni lo que era estar alegre sin verte..

Así pasaron los días.. entré en depresión, era como un estrés postraumático. Lloré todos y cada uno de los siguientes días, echándote de menos, y no pudiendo verte. Mi corazón enfermó, no sabía ya a qué ritmo latir si no era por ti, así que experimentaba: algunos días quería darme la muerte, y no latía. En esos días, el ahogo era inevitable, junto con la ansiedad. Aún recuerdo esos pinchazos en el corazón. esa sensación de no poder respirar que tanto me hacía gritar; esa falta de vida. Otros días se aceleraba, latiendo a mil por segundo, cada vez más y más fuerte. Quería salir de mi, e ir a otro cuerpo; no quería sufrir. Esta vez el sentimiento era angustia, miedo.

Mi corazón estaba enfermo. Algunos médicos decían que sufría depresión y ansiedad (al igual que yo), otros que era estés (qué casualidad); yo creo que el miedo a perderte era el mayor de sus -mis- males. No sabíamos como actuar ante tu rechazo... Nunca más volví a ser la misma.

Pasaron los días, los meses, y yo seguía igual: sola, en una acera, con mi corazón hecho añicos (después de tanto desequilibrio, acabó rompiendo), al igual que mi reloj (el cual perdió toda su arena). Perdí la noción del tiempo, ya no pasaban por mi las horas ni los días.

Me quedé sola en esa acera, viendo parejas de la mano, besos bajo  la lluvia, sonrisas de complicidad.. No les envidio, yo también tuve todo eso, y más, pero acabé perdiéndolo todo.

Vuelvo a esta acera, todas las noches de navidad (de mi invierno moral, eterno). No sé porqué, pero aquí me siento en paz. Esta acera es capaz de darme la mínima calma para que pueda seguir viviendo una noche más. Volver esta acera todas las noches me ha  convertido en poeta..

¡Qué raro! Otra adolescente deprimida (más) que escribe cuatro versos (que ni siquiera riman) solo para intentar reconstruirme..

nota: no sabia que titulo ponerle, asi que le puse mi nombre.

Agarda.

Este es un cuento que hice para el instituto en gallego, y, como me ha gustado como me ha quedado, aquí os lo dejo.
-Agarda, por Deus, a onde irás? – dixo alterado, intentando recuperar o alento.
Esa era unha boa pregunta. A onde vou? Dende que non teño onde ir, non
teño onde chegar e onde quedarme. Fai xa seis anos que os meus pais
morreron nun accidente de coche, e, dente entón, non volvín facer
vida, non volvín saber da miña irmá maior, non saín da casa e non me
relacionei con ninguén, excepto con Manu. Por así dicilo, el foi a miña
vida máis de medio lustro, foi o único que me mantivo con vida.
-Non o sei, Manu, só quero liscar de aquí. – as miñas palabras deberon
doerlle, moito, xa que se lle esvarou unha bágoa. Era a primeira vez
que o vía chorar. Por unha parte era reconfortante, que se abrira de
todo comigo, por fin; mais por outra rompeume en mil anacos.
-Non marches, por favor cho pido. –as súas bágoas ían a máis, malia
que aínda eran ben poucas. Coas súas mans, colleume a miña esquerda, a
mesma que tiña tantas feridas. –Despois de todo isto –dixo mirando a
miña man-, cres que vale a pena renderse? –preguntoume coa alma fóra
–Non ves que xa estamos case ao final do camiño? Non fagas isto, por
favor. Quédate. – as súas bágoas cesaron, mais eu nunca oíra unhas
palabras tan sinceras como as súas. Para el todo isto estaba a ser moi
duro, pero non só para el.
Non podía quedarme alí. Estaba desfeita. O único que me quedaba era o
meu outro latir… Onte foi o seu aniversario, e non quixo falarme, non
quería saber nada de min, só lle recordaba a eles, a aquel día… Sen
ela, eu non podía, xa non. Non podía máis.
-E ti non ves que xa nada me ata a este sitio? Que non son capaz de
reter a ninguén ao meu carón? Que todos os que se me arriman acaban
mal? Ou odiándome! Xa viches onte, que nin sequera miña irmá quería
saber de min… Todo isto me supera, Manuel, non podo seguir aquí. Nin
aquí nin en ningures. Eu xa remat –nese instante, colleume a man, de
novo, facendo que me quedase en branco, e apretouma tanto que me saíu
un pequeno berro de dor, ao cal non fixo nin caso, e non afrouxou.
-Non te queda nada, dis ti? Elo… Quen estivo ao teu carón día tras
día, tódalas noites? Quen che axudou a saír adiante, a duras penas
pero a saír, ao fin e ao cabo. Dime, non vale a pena quedar por el?
Non vale a pena quedar por min? Nin sequera intentalo? Tes que
quedarte, Liz, por favor… -Liz… facía moito que ninguén me chamaba
polo meu nome, sempre utilizaban o meu apelido, Catriel, posposto a un
señorita. Sabía como tocarme a vea sensible.
De súpeto, unha forte corrente de aire case me tira. Non me dera conta
de onde estabamos. Con todo isto, chegaramos á ponte de Sta. Uxía. Por
sorte, Manuel tíñame collida da man, e non caín.
-Non ves? –dixo intentando esbozar un sorriso –Comigo nunca caes, nin
caerás, e moito menos recaerás –agora era eu quen non podía aguantar as
ganas de chorar, pero, por millonésima vez, chorei por dentro, só para
min –Non marches, preciosa. Podemos amañalo todo. Queda aquí, comigo.
Como era posíbel que con esas tres últimas palabras, como con aquela
última frase  me fixera sentir tan desfeita. Nunca antes me dera
conta… Era certo, con el nunca caía, nunca me deixaba (nin me
deixaría). Todo foi superior a min, á miña situación, e esas palabras…
Esvaróuseme unha bágoa. Dúas. Non quería que se decatase, así que
baixei a cabeza e dinme media volta; e, cando pensaba que non podía ir
peor, fíxoo. Rodeoume cos seus brazos, abrazoume, moi forte. Nese
intre recordo que me sentín segura, como nunca antes o fixera na miña
vida. Non puiden máis. Rebentei. Comecei a chorar todo o que non
chorara nestes seis anos, e abraceime a el como abraza unha nai a
primeira vez que ve un fillo, como o fai unha rapaza cando ve ao seu mozo
despois de moito tempo; e aferreime a el, como un se aferra á vida,
sen querer a morte. Sentinme completa. Non sei canto tempo estivemos
así, abrazados, pero, despois do que a min me pareceron dos minutos,
separeime de el.
-Quérote, Liz. Non te marches –díxome da forma máis doce e triste, sen
apartar a súa vista dos meus ollos. Tiña uns ollos verdes preciosos
que transmitían calma e serenidade.
-Eu tamén te quero, pero non podo, de verdade. A miña vida non é
consistente, en calquera momento pódese vir abaixo, e non quixera que
o fixeras ti comigo –non sabía se estaba a facer o correcto, pero nese
momento só tiña ganas de chorar, abrazarme a el e non marchar nunca do
seu carón.
-Por favor, non digas iso, eu vou estar contigo sempre, non vou deixar
que te fundas, de verdade… -se dicía unha palabra máis ía chorar de
novo, e non, non podía velo así, outra vez non.
Pouco a pouco funme poñendo ao seu carón, ata que quedei a centímetros
de el. Notaba como a súa respiración estaba algo axitada, e como
estaba intentando conter as bágoas. Ollei cara abaixo, e, cando volvín
mirar cara el, unha xa se estaba deslizando, lentamente, pola súa
meixela. Sequeilla ca man, e mireille aos ollos. Sen controlarme,
acerquei os meu beizos aos seus. Non me cría o que estaba a facer.
Biqueino como non o fixera antes con ningún outro rapaz. Agarroume da
cintura.
-Non te penso deixar marchar, queiras ou non –nunca dixera nada tan seguro.
-Todos ao meu redor acaban mal, e quérote demasiado como para facerte
ningún mal, síntoo. –nunca dixera nada tan segura.
Sen deixalo dicir palabra, aparteime del, corrín como nunca
antes, e caín á auga, conxelada. Nunca antes unha ponte tivo tan
negativa connotación.
Final alternativo
-Non te penso deixar marchar, queiras ou non –nunca dixera nada tan seguro.
-Nunca me deixes, por favor cho pido. –nunca dixera nada tan segura.
Sen darme conta, acabei de proclamarme reina, reina do seu mundo…
Nunca antes unha ponte tivera tan positivas connotacións.

Deriva.


Desde que me dejaste a la deriva en aquel río de mares,
nunca doy bola con pie, o al clavo.
Como el agua, doy palos al ciego
buscando una respuesta.
Bailo con el aire en busca de un pie que me pise,
en busca de tu pie
que sé que se ha ido por otro río
que desemboca en otro mar
(posiblemente mas grande,
un
océano)
hecho a tu medida,
a la medida de tu balsa en la que,
sin lugar a dudas,
no cabía mi pecho.
Busco pajas en agujas porque sé
que me será más fácil encontrar
una aguja en un pajar
que que tu vuelvas
(a quereme).
Canto bajo la lluvia
"Los abrazos rotos" de Amaia Montero,
para poder llorar y desahogarme
porque sé que la lluvia
siempre llorará conmigo
hacia la sequía.



viernes, 29 de abril de 2016

la casa



Vive en una casa de piedra,
de piedra porque es fría
y dura;
en una casa de oídos sordos
que no escuchan 
porque no quieren,
escuchar; 
en una casa rata
porque una poca de conveniencia más
y (ella) acabaría comiendo
de los desperdicios
que sus inconformistas dueños
van dejando por las esquinas;
en una casa sin barrotes
pero con su función,
presa de las malas manías,
como la de los palos.

Sin cadenas
vive retenida en ese infierno,
suyo,
sin poder salir
ni respirar
en 
paz...


domingo, 17 de abril de 2016

sensaciones


Esa sentimiento de impotencia, de querer y no poder. Tener ganas incluso de llorar, sin poder soltar ni una lágrima. Esos pinchazos en el estómago, que te angustian: quiere salir... El estrés de saber que, si lo sueltas, todo cambia, el instante, a peor (o quién sabe). Esa falta de aire, ese miedo de no poder respirar.. Esa sensación de ahogo.

Ese momento en el que te entra un ataque de risa en una situación demasiado seria, y no te puedes reír.

tren sin vuelta


Quiero coger un tren
de ida,
que me lleve contigo
a encontrarte.

Un tren sin vuelta
que quirta acogerme 
en mi incertidumbre
de no tenerte cerca
a alguien que,
de verdad, 
me
quiera.

Me gustaría encaminarme
a encontrarte,
entre las mismas vías del tren
donde un día te vi marchar.
Donde una tarde
me quité el alma 
por dejarte
ir.

Un tren de ida
sin ninguna vuelta,
para que jamar vuelvas 
(a irte).


mariposas

Mariposas rojas, iguales que las que recorren mi estómago, idénticas a las que sacan lo peor de mí. No sabes cuándo aparecerán (esas dichosas bolitas de fuego, esos dedos de Satán...).
Y ahí estaban, debajo de la rama de aquél árbol, envueltas en un lazo rojo. No sabría distinguir qué tipo de árbol era, pero sí que era especial. Debajo de esté, dos terribles fieras se acercaban una a ma otra, despacio. Lentamente,se deboravan con la mirada; es esperaban a estar juntos para destruirse.
Por allí volaban las pequeñas mariposas de fuego, alrededor de las bestias. Unas cuantas atravesaron el estómago de una; las restantes, el de la otra. Sus estómagos ardían. Las fieras, como expresión de su dolor, contenido, se mataron.


dime si tú también escuchas mas bombas que tengo por latidos cuando te veo...


primavera



no he visto consecuencias más bonitas
que las que conllevas conmigo,
en primavera.


martes, 12 de abril de 2016

hundida


Estoy hundida hasta el cuello
en mis propios pensamientos
sin poder moverme,
para intentar salir a nadar
y llegar a la tranquilidad,
por miedo a ahogarme,
y morirme 
en mis propios remordimientos,
en todos mis arrepentimientos,
de no haber sido capaz
de no hacer nada
para 
poder
salvarte.


jueves, 7 de abril de 2016

Como siempre


Y hoy es uno de esos días fríos en los que levantarse de cama es todo un reto, y si es con una sonrisa ya ni te cuento; en los que, hagas lo que hagas, todo te sale del revés, y, queriendo o sin querer, acabas cayendo en la monotonía del ayer, haciendo de un mal momentáneo un bucle interminable, hecho de la misma materia que yo, que tanto detesto y rechazo.
Hoy es uno de esos días en los que cualquier palabra de abrigo hace más que todas las mantas de mi cama; en los que unos (a)brazos te dan toda la seguridad que necesitas para seguir, adelante, porque a quién se le premia por retroceder; en los que un comienzo no está de más.
Hoy es uno de esos días en los que, como siempre, no estás cuando me haces falta, como nunca.


saber apreciar la belleza no es lo mismo que sentir debilidad - ljdh, en llamas

Quitanieves


Como un quitanieves
me quitaste los miedos
que rodeaban ni alma
incluso antes de tenerlos,
incluso antes de que supieras
que me llevabas contigo,
en tu tren, hacia otra vida
en la  que, sin duda, vivo mejor,
porque no hay mayor alegría
que la de tener, día a día,
tus sentidos,

tus 
glorias.



jueves, 10 de marzo de 2016

océano


Y que, a veces, 
un "¿estás bien?" 
puede ser 
la mejor forma 
de combatir 
una lágrima 
o un océano.




martes, 8 de marzo de 2016

a pesar de todo, aunque pueda


a pesar de todo, 
nunca he aprendido
a llorar con claridad, 
a no esconderme
cada vez que sufro,
a nunca decir(te)
como me siento
detrás de todas
mis falsas sonrisas
y palabras.

nunca dije que 
no quisiera aprender
a ser yo, sin más,
a cantar(te) en privado,
en el sofá
o bajo la lluvia,
a decir(te) todo
lo que pienso, 
sin saltarme detalle
ni derrota,
a confiar(te) 
mis males
para intentar
hacerlos mejores,
a levantarme 
yo sola, sin ti,
pero la verdad,
cuando esté contigo
aunque pueda,
prefiero elevarme
a tu lado
por miedo,
ante cualquier descuido
a perder(te) de nuevo. 

a pesar de todo,
he vuelto a ser yo,
y lo mejor es
que sigues conmigo.



definición


encontrarse: proceso por el cual una persona sufre una metamorfosis, dejando todo lo malo atrás para convertirse en alguien nuevo e insignificante, para poder empezar desde cero, y no volver a cometerte.

lunes, 7 de marzo de 2016

lo admito..


lo admito:
me encantas tú
y todo tu mundo,
tus caricias
y tu perfume a saturno

sin ser(te)


me gustaría saber cómo te va,
qué es de ti,
si sigues siendo el mismo buenazo que todos querían,
si sigues con tus mismas manías,
tus errores,
si todavía lees y relees el mismo libro de poesía que tanto te gustaba,
si estás bien.
cuéntame cómo estoy,
porque desde que te has ido,
no he vuelto a saber de mí.


no me había dado cuenta, pero después de todo este tiempo, entre lágrima y gota, he dejado de ver

martes, 1 de marzo de 2016

sin ti


sentir que por fin eres libre,
no estar atada a nada que no sea yo,
por fin,
quererme sin condiciones,
en todas mis metamorfosis,
incluso con mis días del mes,
junto con la mala hostia
de los lunes,
y la extrema relajación de los viernes,
sentirse bien con una misma,
sin complejos.
ese sentimiento de
estar ya curada
de ti,
que ya no sufro por tu ausencia,
ya no te busco.
ya no necesito quererte,
para amarme.

sábado, 20 de febrero de 2016

pestañeo


darse cuenta de que, lo que un día estuvo, no va a volver  estar, contigo.
que, por mucho que quieras e intentes querer, esa sonrisa ya se fue, para siempre, ese hombro en el cual llorabas por cada caída, esos brazos que te consolaban por cada desamor, esos ánimos que, en tus peores días, te hacían resurgir de tu cenizas, para volver a intentarlo, una vez más, que te quiso, y te seguirá queriendo, en todos sus posibles.
darse cuenta de que, en cuestión de un pestañeo, no volverás a verlo, nunca.
nunca pestañees por las personas que más quieres, quizás sea la última vez que las veas.


sábado, 13 de febrero de 2016

No saben de ti


La gente quiere que esté contento 
y no les hable más de desamor. 
La gente quiere que siga atento 
(me está cambiando hasta la voz), 
pero la gente no sabe de ti. 
Pero la gente no entiende... 

Ey, supongo estarás bien, por aquí todo igual 
aunque no te importe. 
Cada vez me olvido más de ti, canté con MIlanés, 
grabé un disco en Madrid. 
Ya no te veo en cualquier cielo gris, 
ya diferencio colores. 

Voy a hacerte una canción 
que hable en realidad de ti, 
voy a ser la habitación donde te miraba al dormir. 

Voy a hacer de ti sólo una canción. 
Qué será Madrid sin nosotros dos. 
Háblale de mí a otro como yo. 
Yo estaré sin ti, tú estarás mejor. 

Ey, supongo estarás bien, supongo ya de más, 
supongo olvidarías hasta el nombre del hostal 
donde te vi feliz, donde me hiciste hablar. 
Fue la noche más bella del mundo... 
Dijo "no recuerdo nada" despertando al día siguiente. 
Se visitó y entre la gente 
otro sueño que se apaga. 
Dijo que no era tan mala pero no era diferente. 

Dijo "llámame mañana" y mañana dura siempre. 
Dije "vuélvete a la cama", 
quién supiera qué se siente 
cuando lleva la corriente en la más hermosa playa. 


Voy a hacer de ti sólo una canción. 
Qué será Madrid sin nosotros dos. 
Háblale de mí a otro como yo. 
Yo estaré sin ti, tú estarás mejor. 

La gente quiere risas, pero no, 
no saben de ti tanto como yo.


Andrés Suárez

tu títere


pocos días de tormenta vuelven a pasar a olvidos, sin un porqué, ni un cómo, simplemente, se olvidan, junto con los anteriores, y los siguientes. llega la aparente calma, dejando todo seco, seco de la tensión, la frustración, la ironía -incluso la venganza-; sin vida. aparecen de nuevo tras la lluvia maniquíes esperando un aprobado, o un comprador, que nunca llegará, títeres dominados por los más viles dueños. animales que, en la sombra, o solamente en la luz de sus casas, son golpeados por no haber hecho bien ese doble salto mortal con giro doble y caída en una pata que su incompetente dueño le ha pedido.
¿y para qué una revolución? cuando los pocos días de tormenta acaban siendo horas y esfuerzos perdidos, cuando después frío y la lluvia, viene la calma, aún más seca que la anterior. para qué hablarte, intentando desembocar una guerra , ya que dos no se pelean si uno no quiere, y no hay lluvia sin nubes... irónicamente, es como pedirle a un perezoso que haga ese mortal, como intentó hacer el títere "perro", como pedirle peras al limonero; como pedirte que me comprendas.


miércoles, 10 de febrero de 2016

bailar bajo la lluvia


como cada noche escogida, hoy he vuelto a salir, a salir de mi mente, de mí, de mi yo que últimamente tanto detesto (y que el resto del mundo tambien lo hace).
hoy, está lloviendo, y, como cada noche de lluvia, he salido. he salido a bailar bajo ella.. no sabéis lo que se siente cuando no tienes envidia. y, como siempre, las gotas bajando por mis mejillas, por mis labios, me dan paz, la necesaria para recordarte, a ti y a tus besos bajo la lluvia, a tus caricias, y a tus te quiero; a esos paseos por la playa que sabe dios como acababan.. y, como todas las noches, una vez más, el vacío se ha apoderado de mi.

hoy he vuelto a ser yo, bailando bajo la lluvia, aunque espero, que mañana, llueva de nuevo.. estos cinco minutos de lluvia son los que me ayudan a (no) olvidarte.

lunes, 1 de febrero de 2016

capullos


Recuerda, cariño,
que las rosas enamoran 
por si solas,
con su color,
su aroma.

Que para llegar 
a ellas
hay que pincharse
una 
y otra
y otra vez,
por eso son tan 
valiosas.

Y tu, cariño,
más dificil 
que una rosa,
igual de frágil
y bonita,
tan incomprendida
como ella.

Y recuerda, cariño,
que vales más
que cualquier capullo
del suelo,
que fácil se coge
y fácil se tira;
pero aquien a cogido
una rosa,
como tú,
olvidar todos los rasguños
de las espinas
le va a ser difícil,
porque eres 
la más bonita
flor de todas.

Y recuerda, cariño,
valórate,
que el capullo que quiere
las flores cortadas,
pronto se le marchitan,
y el se muere,
también,
en agonía,
en busca de otra flor
del suelo
por no querer hacerse daño
con tus espinas.


domingo, 31 de enero de 2016

sin respuesta


Ella..

Y no poder volver a mi lugar, mi lugar favorito, por miedo. Miedo a llegar allí como si nada hubiese pasado, y no verte allí, sentado, en el mismo banco. Miedo a entender que esto ya hace tiempo que ha terminado, y que nada es dos veces igual, que, una vez que te has bañado en un río, nunca volverás a mojarte en él, en el mismo. Miedo a sentirme sola entre tanta gente, vacía, entre tanto vacío que has dejado, y hundirme en él. Y pensar que, por mucho que quiera, nunca volveré a verte, porque sé que no quieres -volver a tenerme-.
Yo, la verdad, volvería a cometerte una, y otra vez, mi más fantástico error.


Él..

Hace que no veo a la niña de mis ojos, de sus ojos, andar por esta calle, su cale favorita. Cuándo hace unos meses no sabía ni que existía, hoy estoy aquí, perdido, en el mismo banco, buscando un vacío entre miradas perdidas de personas de hielo, en mitad del frío, buscando algo que sé que no va a llegar, al igual que sé que, después de dejarte ir -una vez- no volverás a quererme.
Yo sigo aquí, luchando contra mí, sin poder ganarme, porque sigo pensando que algún día, volverás a pisar esta calle, y que no te dejaré marchar, nunca. 


Y tal vez fue el odio, el miedo, o la pena, quien no quiso un amparo para ambos, dejándolos consumirse en una amarga soledad, sin saber respuesta.

lunes, 25 de enero de 2016

domingo, 24 de enero de 2016

yo, mi versión


y rápido se dice, pero vuelvo a ser yo, con todas mis vertientes, mis más y mis menos,mi locura, y que coño, también ha vuelto mi dulzura. 
he vuelto a ver esa chica bastante rarita, con su camiseta de freddie mercury y sus kilos de más, sin complejos, reflejada donde hace unos meses no quería ni verse.
vuelvo a salir de fiesta, otra vez yo, junto todas mis calabazas y plant(ones)as, las que me llevo conmigo, orgullosa, a todos sitios.
la misma que siempre perdía todos los partidos, aunque ahora ya no culpa a su insomnio, sino que a ella misma.

 después de tantas noches sin luna, sin constelaciones,
da gusto poder ver la osa mayor,
mientras te enorgulleces de tenerte a ti y a tu vergüenza,
de ser la misma que antes del verano.
nada como por fin poder darle sentido a la noche, 
durmiendo, mientras hinchas tu pecho,
sabiendo que,
por fin,
vuelvo a ser yo,
mi versión.




hueso, no carne

más temprano que tarde, volví a quedarme dormida en cama mientras lloraba. otra vez. no ha pasado mucho tiempo desde el último asedio.
la verdad es que no paran de romperme, a mí, porque ni corazón lleva meses hecho añicos.
el querer apreciar, junto al aprender a confiar de nuevo me está saliendo caro, más que caro, mortal. ¿cómo pude ser tan tonta intentando meter a alguien en mí? en mi mundo, si ni yo misma me soporto, ni me entiendo.. es remota la idea de que alguien que solo busca carne se quiera quedar con el hueso.
¿cómo poder pasar por alto todo cuando tienes la partida varias veces guardada en el mismo nivel?
es irónico como lo más bonito de tu vida reflejado en dos meses, te afecta cuatro semanas sí y sesenta días tan bien, sin un minuto de respiro. las gotas de felicidad que colmaban el vaso se acabaron, ahora solo me quedan lágrimas para intentar llenar un mar de llantos vacío.

viernes, 22 de enero de 2016

como siempre


como siempre, nunca voy a dejar de ser la misma tonta, que se encapricha con metas imposibles.
como siempre, vuelo alto, junto mis ilusiones, para luego caerme, como nunca, otra vez.
como siempre, otra decepción más a mi lista de sueños cumplidos.

jueves, 21 de enero de 2016

Quinientos metros

No es prosa, ni lírica, ni nada que se le parezca, pero son cosas que guardo para mi, pero que necesito decirlas, y como esto está muy solitario, aprobecho.

A veces, algunas noches en las que me siento sola, y vacía, me pongo a ver fotos, fotos de hace tiempo, de cuando era pequeña, cuando vivíamos todos juntos, en casa. Cuando papá quería a mamá, y me daba un beso, o dos, de buenas noches (todas ellas) . Cuando, sin venir a cuento, me preguntaba que cómo me había ido el día, y que si había sido buena. Fotos de cuando mi vida estaba estructurada, y seguía una línea. La verdad es que nunca fui una chica muy sensible: nunca me acabaron de gustar las "ñoñadas", esas que hacen que te suba hasta la diabetes; tampoco he sido de llorar. Nunca he sido de llorar. Cuando mi padre se fue de casa, con su maleta llena de mentiras, no fui capaz, no salía de mí soltar una lágrima, simplemente me mantuve fría, y distante, durante muchos meses (quizás esa fue mi forma de aceptarlo, no lo sé). Ahora, cada vez que veo una foto con mi padre, no soy capaz de no llorar. Momentos que hubiese aprovechado más, 'te quiero's que no le dije y que le diría ahora, con todas mis fuerzas. Estas noches en las que me siento vacía, echo en falta un abrazo suyo, o uno de sus besos en la mejilla.. Es muy triste vivir a quinientos metros de él y que ni un solo día se acuerde de ti, y suba a darte los buenos días, con un donut en una mano y un café con leche en otra, como cuando era pequeña; verlo solo una vez al mes cuando tengo dentista, o cuando quiere algo que se le ha olvidado en casa. Si pudiera cambiar algo de mi, no cambiaría mi físico, ni pediría dinero, ni más salud; cambiaría esto. Pondría a esa estúpida marioneta en la cama de matrimonio que se ve tan vacía, y a nuestro lado. Porque, en verdad, todos los problemas que hoy me rodean, como son la pobreza o las depresiones, derivan de esto.
Y son estas noches, en las que lo echo tanto de menos, a él, a su cariño, a sus chistes más malos que, no sé, los de mi entrenador, a sus detallitos cada vez que se paseaba por Ceuta o Melilla, incluso sus broncas por salirme de las rayas cada vez que pintaba (supongo que de ahí viene mi perfección a la hora de dibujar).
Hoy soy yo, y mucho de lo que hago se lo agradezco a él, y es muy duro no tener el valor de cruzar esos quinientos metros, para darle las gracias, o decirle lo tanto que le echo, de menos.
Ese incómodo momento en el que todos se olvidan de ti, dejándote caer en el mayor de los abismos, la soledad.
Nadie sabe lo que es que la persona que más quieres se olvide de tu cumpleaños, o que ya nunca escuches un '¿qué tal?' de vuelta. Cosas tan insignificantes como un café mientras estás estudiando, o un abrazo cuando más lo necesitas.
Poco a poco, todo lo que quieres se va, sin pensarlo dos veces, ni una. Se va sin dejar huella, excepto un vacío interminable, un abismo, que no podrás llenar con alcohol, ni drogas.. solo contigo misma, la única persona que te quiete incondicionalmente.
Por eso es tan triste ver como dejas de gustarte, tu físico y tú hace que ni os miráis, y tu mente comienza a estar en guerra con tu yo. Es difícil explicar esta sensación, solo sé que, tanta pena acumulada, no es buena.

necesito un apoyo dondr sentirme tan segura como para abrirme en mi totalidad..


Bajo tu manga izquierda


Actúas como si nada hubiese pasado, como di toda tu mala época la pudieses corregir con um buen instante, trandformando todas las lágrimas en falsas sonrisas (que no dejan de ser preciosas). Aparentas normalidad cuando, debajo de esa manga izquierda, todavía guardas todo un poemario de cortes y quemaduras.


Dime..


Dime donde estás,
para que pueda tener
el calor de tus brazos
-tu abrazo-
en este frío invierno
del mes de enero.

Detrás, en mi llanto


Un muro desde los pies al cielo,
Qué digo pies,
Que vaya desde el centro
Hasta lo inimaginable.
Un muro que escuche mis llantos,
Y que, por mucho abrigo que me de,
Nunca tendré su amparo,
Ni su consolación,
En la cual apoyarme.

Estoy detrás de este muro
Donde nadie me oye llorar,
Tampoco escuchan mis gritos,
De auxilio.
Aquí detrás es el único sitio
Donde puedo ser yo
Sin que nadie me vea,
Y cantar
sin que nadie me escuche.

Un muro que me aleja
Cada vez más y más,
De la realidad,
Un muro que,
Por mucha normalidad
Que quiera aparentar,
Siempre sacará
mi edición más triste,
Más sola.
Un muro tan real que,
Por mucho que quiera,
No puedo romper.

Hoy el muro me ha alejado
Más
De todo..
Ahora necesito la invasión
de mi espacio personal,
Pero no,
Al igual que estos meses,
Hoy tampoco la habrá.

miércoles, 20 de enero de 2016

Corazón latente


salir corriendo del corazón latente
que un día bombeó tu sangre,
por no poder seguir respirando
en sus pulmones.

olvidar la calle donde te
-me- 
encontré por primera vez,
para evitar la tentación
de volver, algún día,
a verte.

martes, 19 de enero de 2016

Mi poesía en prosa



Últimamente sólo escribo poesía. Me evado de todo, pensando que puedo vivir eternamente en mis versos, en mis palabras. Escribo sobre lo malo, y lo peor, para poder soltarlo luego, todo, en una bocanada de aire; para luego poder vivir en paz -conmigo misma- y poder dejar vivir.

Pobre de mí, el día que deje de escribir. Ese día le daré la bienvenida al caos, mi mayor caos...


Por fin


Llega el dia
En el que conoces a alquien
Que te pone 
Patas arriba,
A ti,
Y a todo lo que
Se te refiere.
Un día
Llega alguien
Y te dice que tranquila,
Que los malos dias
Son uno cada cien,
Que no todo
Puede salir bien
Y que siempre
Viene bien llorar;
Que te hace ver
El lado sensible 
De las cosas,
Cosas que nunca antes
Tuvieron importancia;
Y te enseña
A querer 
A los que menos 
(O no)
Lo merecen;
Que te hace llorar
Cuando ella quiere
Con tan solo 
Cuatro versos
Mal escritos,
Diciéndote todo
Todo
Lo que te quiere.

Aparece alguien,
Que te apoya
Día sí,
Y día también,
Y que sabes que 
Siempre,
Siempre
Va a estar contigo,
A tu lado,
Queriéndote. 

Por fin llega 
El día 
En el que,
En cada verso,
Viven tres o cuatro 
Palabras,
Para que puedan vivir,
Respirar,
Querer,
En paz; 
En el que
Te das cuenta,
Que aquel chico
Del jersey gris
Siempre mira 
Para ti,
Y que no hace falta
Que te maquilles
Para gustarle; 
De que hay alguien 
que te aprecia
Con tus rizos,
Y que te dice
Que estás más mona
Con un moño
Que después de dos horas
En la peluquería.

Es el día
En el que
Te das cuenta de que
Te sientas al lado
De la chica
Que te querrá 
Siempre
Incondicionalmente,
La que te apoyará
Y estará contigo
En el peor
(Peores) 
Momento(s),
Ya que 
Es demasiado aburrida
Como para estar
En los buenos;
Pero que,
Siempre estará
Contigo,
En santiago,
O en cualquier parte.

Llega el día 
En que
Te enseñan que
La poesía 
No se acaba en 
Benedetti,
Que cualquier palabra
De cariño, 
Se puede convertir
En el mejor de los versos,
Y que cualquier día,
Para escribirlo,
Es el mejor.

Por fin llega 
El día 
En el que 
Te quieres, 
Porque sabes
Que te quieren.


Y espero que te des cuenta, tonta del culo, de que no todo es monotonía, que siempre vivirás con altibajos, que vas a llorar, que, aunque no quieras ni quiera, te van a decepcionar.. Que en algún momento harás que alguien pote arcoiris y le suba la diabetes, que en algún momento sacarás tu lado tierno, a todos y a todas horas.
Vas a cambiar, tú y tu bipolaridad, pero tienes que saber que yo soy tú k, tu constantque.

lunes, 18 de enero de 2016

quererme


y quererme
por no poder quererte;
y pensar que mi mitad,
vacía,
va a seguir vacía,
hoy, y pasado;
y que todos los soles
que vivimos, 
no dieron lugar a más
que una luna
-cuarto menguante-;
y querer olvidarlo todo,
para respirar,
tener la calma
que algún día tuve
-contigo, conmigo-.

ahora ya no sé 
como definirme sin utilizarte,
ni como pensar
si no te pasas por mi mente..

y sentirme sola,
en estas noches de invierno.


viernes, 8 de enero de 2016

find


desde que no te traes, he olvidado donde se enciende mi liz, por lo que siempre estoy dando palos al aclohol, o al agua. desde que no eres mi vida, ya no soy la misma. cada vez me importas menos, pero no puedo dejar de llorarte, a ti y todos tus deseos, tus besos, tus te quiero; a ti y todas tus (falsas) esperanzas, tus (imposibles) sueños; a ti y a mi, juntos.

desde que buscas otro refugio, uno que nunca te dará mi abrigo, ni mi complicidad, yo he intentado conocerme. desde que buscas el calor de otras mejillas, mi refugio vuelve a reconstruirse. ya no tiene el mismo frío del principio, de cuando me dejaste. por fin he encontrado a alguien que simplemente me aprecia, que no me quiere, para nunca hacerme lo que tú; alguien que, para lo que pase, exagerando lo que quiera, siempre va a estar aquí, a mi lado; alguien que, simplemente, me hace feliz.

desde que te has ido, me he encontrado, a mi, por fin, y me hago más feliz que nunca.

lunes, 4 de enero de 2016

tiempo muerto


La verdad, es que este tiempo ha sido muerto; para mi, mi tiempo muerto, y lo he utilizado para reconstruirme, visitar sitios que nunca vi. Sitios que prometí ver a tu lado, como aquella isla que tanto me gustaba, aquella con la que tanto te rompía la cabeza, pero que estaba en la otra punta de galicia; como aquella famosa playa, que queríamos visitar, en familia, en la que todo es calma, serenidad.. lugares que, sin ti, no cobraron mucho sentido. 

La verdad, son unos sitios maravillosos, increíbles, pero ha sido muy duro. Ha sido muy duro estar allí, viendo, para mí, las maravillas de galicia, y no tenerte a mi lado, para abrazarte, decirte que todo ha valido la pena, la espera, nuestra espera, para darte un beso, mientras una pequeña ola nos pilla los pies (un beso sobre el agua). Todo se hace más difícil sin ti.

He intentado olvidarte, lo han intentado de todas las maneras posibles.. los vaciles son, cada vez, menos dolorosos.. los recuerdos marcan más. Esto es imposible. Le he hablado tanto y a tanta gente de ti.. que me mata cada vez que me preguntan por ti, por como nos va.. o me felicitan los no meses a tu lado, desde la ignorancia. Desde mi parte, está siendo duro.

La lluvia me dice que me olvide de ti, que, desde que mis lagrimas son ella, que se me ve mas bonita. He intentado olvidarte, de todas las maneras posibles, para no hacerme daño. Ya no tengo ese largo pelo liso que tanto te gustaba, las sonrisas de complicidad han disminuido, he conocido a mucha gente, pero ninguna llena tu vacío. La verdad, no quiero olvidarte. Como alguien se entere de esto, después de todo lo que he pasado, me mata, la verdad. He dejado de escribir poesía, esa que tanto me gustaba, porque me recordaba a ti, he querido borrar tus fotos, pero, sin mi consentimiento, lo han hecho por mi, porque no pude. 

La verdad,te echo de menos. Pensaba que, en este año nuevo, te tragarías, no sé, tu orgullo quizás, o lo que tengas, y me hablarías, me dirías que me habías visto en fin de año y que estaba tan guapa como siempre, que qué tal me va, cómo lo estoy pasando, que, a pesar de todo, me echas de menos (como yo a ti)... 

Soy una ingenua, la misma a la que tú le diste y le quitaste el valor, la misma que se pone roja por todo, la de los ojos marrones.

La vida me ha hecho madurar demasiado pronto, y aún así, sigo llorando por lo mismo, con la misma canción. Al fin y al cabo, nos soy tan fuerte, esta enfermedad me está matando. Lo bueno es que, a los ojos de los demás, ya tengo a qué culpar de mis caras largas, mis noches sin dormir. 

La verdad, es que este tiempo ha sido muerto; para mi, mi tiempo muerto, y espero poder reconstruirme lo antes posible, y poder confiar, y abrirme..



viernes, 1 de enero de 2016