sábado, 20 de febrero de 2016
pestañeo
darse cuenta de que, lo que un día estuvo, no va a volver estar, contigo.
que, por mucho que quieras e intentes querer, esa sonrisa ya se fue, para siempre, ese hombro en el cual llorabas por cada caída, esos brazos que te consolaban por cada desamor, esos ánimos que, en tus peores días, te hacían resurgir de tu cenizas, para volver a intentarlo, una vez más, que te quiso, y te seguirá queriendo, en todos sus posibles.
darse cuenta de que, en cuestión de un pestañeo, no volverás a verlo, nunca.
nunca pestañees por las personas que más quieres, quizás sea la última vez que las veas.
sábado, 13 de febrero de 2016
No saben de ti
La gente quiere que esté contento
y no les hable más de desamor.
La gente quiere que siga atento
(me está cambiando hasta la voz),
pero la gente no sabe de ti.
Pero la gente no entiende...
Ey, supongo estarás bien, por aquí todo igual
aunque no te importe.
Cada vez me olvido más de ti, canté con MIlanés,
grabé un disco en Madrid.
Ya no te veo en cualquier cielo gris,
ya diferencio colores.
Voy a hacerte una canción
que hable en realidad de ti,
voy a ser la habitación donde te miraba al dormir.
Voy a hacer de ti sólo una canción.
Qué será Madrid sin nosotros dos.
Háblale de mí a otro como yo.
Yo estaré sin ti, tú estarás mejor.
Ey, supongo estarás bien, supongo ya de más,
supongo olvidarías hasta el nombre del hostal
donde te vi feliz, donde me hiciste hablar.
Fue la noche más bella del mundo...
Dijo "no recuerdo nada" despertando al día siguiente.
Se visitó y entre la gente
otro sueño que se apaga.
Dijo que no era tan mala pero no era diferente.
Dijo "llámame mañana" y mañana dura siempre.
Dije "vuélvete a la cama",
quién supiera qué se siente
cuando lleva la corriente en la más hermosa playa.
Voy a hacer de ti sólo una canción.
Qué será Madrid sin nosotros dos.
Háblale de mí a otro como yo.
Yo estaré sin ti, tú estarás mejor.
La gente quiere risas, pero no,
no saben de ti tanto como yo.
Andrés Suárez
tu títere
pocos días de tormenta vuelven a pasar a olvidos, sin un porqué, ni un cómo, simplemente, se olvidan, junto con los anteriores, y los siguientes. llega la aparente calma, dejando todo seco, seco de la tensión, la frustración, la ironía -incluso la venganza-; sin vida. aparecen de nuevo tras la lluvia maniquíes esperando un aprobado, o un comprador, que nunca llegará, títeres dominados por los más viles dueños. animales que, en la sombra, o solamente en la luz de sus casas, son golpeados por no haber hecho bien ese doble salto mortal con giro doble y caída en una pata que su incompetente dueño le ha pedido.
¿y para qué una revolución? cuando los pocos días de tormenta acaban siendo horas y esfuerzos perdidos, cuando después frío y la lluvia, viene la calma, aún más seca que la anterior. para qué hablarte, intentando desembocar una guerra , ya que dos no se pelean si uno no quiere, y no hay lluvia sin nubes... irónicamente, es como pedirle a un perezoso que haga ese mortal, como intentó hacer el títere "perro", como pedirle peras al limonero; como pedirte que me comprendas.
miércoles, 10 de febrero de 2016
bailar bajo la lluvia
como cada noche escogida, hoy he vuelto a salir, a salir de mi mente, de mí, de mi yo que últimamente tanto detesto (y que el resto del mundo tambien lo hace).
hoy, está lloviendo, y, como cada noche de lluvia, he salido. he salido a bailar bajo ella.. no sabéis lo que se siente cuando no tienes envidia. y, como siempre, las gotas bajando por mis mejillas, por mis labios, me dan paz, la necesaria para recordarte, a ti y a tus besos bajo la lluvia, a tus caricias, y a tus te quiero; a esos paseos por la playa que sabe dios como acababan.. y, como todas las noches, una vez más, el vacío se ha apoderado de mi.
hoy he vuelto a ser yo, bailando bajo la lluvia, aunque espero, que mañana, llueva de nuevo.. estos cinco minutos de lluvia son los que me ayudan a (no) olvidarte.
lunes, 1 de febrero de 2016
capullos
Recuerda, cariño,
que las rosas enamoran
por si solas,
con su color,
su aroma.
Que para llegar
a ellas
hay que pincharse
una
y otra
y otra vez,
por eso son tan
valiosas.
Y tu, cariño,
más dificil
que una rosa,
igual de frágil
y bonita,
tan incomprendida
como ella.
Y recuerda, cariño,
que vales más
que cualquier capullo
del suelo,
que fácil se coge
y fácil se tira;
pero aquien a cogido
una rosa,
como tú,
olvidar todos los rasguños
de las espinas
le va a ser difícil,
porque eres
la más bonita
flor de todas.
Y recuerda, cariño,
valórate,
que el capullo que quiere
las flores cortadas,
pronto se le marchitan,
y el se muere,
también,
en agonía,
en busca de otra flor
del suelo
por no querer hacerse daño
con tus espinas.
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