domingo, 31 de enero de 2016

sin respuesta


Ella..

Y no poder volver a mi lugar, mi lugar favorito, por miedo. Miedo a llegar allí como si nada hubiese pasado, y no verte allí, sentado, en el mismo banco. Miedo a entender que esto ya hace tiempo que ha terminado, y que nada es dos veces igual, que, una vez que te has bañado en un río, nunca volverás a mojarte en él, en el mismo. Miedo a sentirme sola entre tanta gente, vacía, entre tanto vacío que has dejado, y hundirme en él. Y pensar que, por mucho que quiera, nunca volveré a verte, porque sé que no quieres -volver a tenerme-.
Yo, la verdad, volvería a cometerte una, y otra vez, mi más fantástico error.


Él..

Hace que no veo a la niña de mis ojos, de sus ojos, andar por esta calle, su cale favorita. Cuándo hace unos meses no sabía ni que existía, hoy estoy aquí, perdido, en el mismo banco, buscando un vacío entre miradas perdidas de personas de hielo, en mitad del frío, buscando algo que sé que no va a llegar, al igual que sé que, después de dejarte ir -una vez- no volverás a quererme.
Yo sigo aquí, luchando contra mí, sin poder ganarme, porque sigo pensando que algún día, volverás a pisar esta calle, y que no te dejaré marchar, nunca. 


Y tal vez fue el odio, el miedo, o la pena, quien no quiso un amparo para ambos, dejándolos consumirse en una amarga soledad, sin saber respuesta.

lunes, 25 de enero de 2016

domingo, 24 de enero de 2016

yo, mi versión


y rápido se dice, pero vuelvo a ser yo, con todas mis vertientes, mis más y mis menos,mi locura, y que coño, también ha vuelto mi dulzura. 
he vuelto a ver esa chica bastante rarita, con su camiseta de freddie mercury y sus kilos de más, sin complejos, reflejada donde hace unos meses no quería ni verse.
vuelvo a salir de fiesta, otra vez yo, junto todas mis calabazas y plant(ones)as, las que me llevo conmigo, orgullosa, a todos sitios.
la misma que siempre perdía todos los partidos, aunque ahora ya no culpa a su insomnio, sino que a ella misma.

 después de tantas noches sin luna, sin constelaciones,
da gusto poder ver la osa mayor,
mientras te enorgulleces de tenerte a ti y a tu vergüenza,
de ser la misma que antes del verano.
nada como por fin poder darle sentido a la noche, 
durmiendo, mientras hinchas tu pecho,
sabiendo que,
por fin,
vuelvo a ser yo,
mi versión.




hueso, no carne

más temprano que tarde, volví a quedarme dormida en cama mientras lloraba. otra vez. no ha pasado mucho tiempo desde el último asedio.
la verdad es que no paran de romperme, a mí, porque ni corazón lleva meses hecho añicos.
el querer apreciar, junto al aprender a confiar de nuevo me está saliendo caro, más que caro, mortal. ¿cómo pude ser tan tonta intentando meter a alguien en mí? en mi mundo, si ni yo misma me soporto, ni me entiendo.. es remota la idea de que alguien que solo busca carne se quiera quedar con el hueso.
¿cómo poder pasar por alto todo cuando tienes la partida varias veces guardada en el mismo nivel?
es irónico como lo más bonito de tu vida reflejado en dos meses, te afecta cuatro semanas sí y sesenta días tan bien, sin un minuto de respiro. las gotas de felicidad que colmaban el vaso se acabaron, ahora solo me quedan lágrimas para intentar llenar un mar de llantos vacío.

viernes, 22 de enero de 2016

como siempre


como siempre, nunca voy a dejar de ser la misma tonta, que se encapricha con metas imposibles.
como siempre, vuelo alto, junto mis ilusiones, para luego caerme, como nunca, otra vez.
como siempre, otra decepción más a mi lista de sueños cumplidos.

jueves, 21 de enero de 2016

Quinientos metros

No es prosa, ni lírica, ni nada que se le parezca, pero son cosas que guardo para mi, pero que necesito decirlas, y como esto está muy solitario, aprobecho.

A veces, algunas noches en las que me siento sola, y vacía, me pongo a ver fotos, fotos de hace tiempo, de cuando era pequeña, cuando vivíamos todos juntos, en casa. Cuando papá quería a mamá, y me daba un beso, o dos, de buenas noches (todas ellas) . Cuando, sin venir a cuento, me preguntaba que cómo me había ido el día, y que si había sido buena. Fotos de cuando mi vida estaba estructurada, y seguía una línea. La verdad es que nunca fui una chica muy sensible: nunca me acabaron de gustar las "ñoñadas", esas que hacen que te suba hasta la diabetes; tampoco he sido de llorar. Nunca he sido de llorar. Cuando mi padre se fue de casa, con su maleta llena de mentiras, no fui capaz, no salía de mí soltar una lágrima, simplemente me mantuve fría, y distante, durante muchos meses (quizás esa fue mi forma de aceptarlo, no lo sé). Ahora, cada vez que veo una foto con mi padre, no soy capaz de no llorar. Momentos que hubiese aprovechado más, 'te quiero's que no le dije y que le diría ahora, con todas mis fuerzas. Estas noches en las que me siento vacía, echo en falta un abrazo suyo, o uno de sus besos en la mejilla.. Es muy triste vivir a quinientos metros de él y que ni un solo día se acuerde de ti, y suba a darte los buenos días, con un donut en una mano y un café con leche en otra, como cuando era pequeña; verlo solo una vez al mes cuando tengo dentista, o cuando quiere algo que se le ha olvidado en casa. Si pudiera cambiar algo de mi, no cambiaría mi físico, ni pediría dinero, ni más salud; cambiaría esto. Pondría a esa estúpida marioneta en la cama de matrimonio que se ve tan vacía, y a nuestro lado. Porque, en verdad, todos los problemas que hoy me rodean, como son la pobreza o las depresiones, derivan de esto.
Y son estas noches, en las que lo echo tanto de menos, a él, a su cariño, a sus chistes más malos que, no sé, los de mi entrenador, a sus detallitos cada vez que se paseaba por Ceuta o Melilla, incluso sus broncas por salirme de las rayas cada vez que pintaba (supongo que de ahí viene mi perfección a la hora de dibujar).
Hoy soy yo, y mucho de lo que hago se lo agradezco a él, y es muy duro no tener el valor de cruzar esos quinientos metros, para darle las gracias, o decirle lo tanto que le echo, de menos.
Ese incómodo momento en el que todos se olvidan de ti, dejándote caer en el mayor de los abismos, la soledad.
Nadie sabe lo que es que la persona que más quieres se olvide de tu cumpleaños, o que ya nunca escuches un '¿qué tal?' de vuelta. Cosas tan insignificantes como un café mientras estás estudiando, o un abrazo cuando más lo necesitas.
Poco a poco, todo lo que quieres se va, sin pensarlo dos veces, ni una. Se va sin dejar huella, excepto un vacío interminable, un abismo, que no podrás llenar con alcohol, ni drogas.. solo contigo misma, la única persona que te quiete incondicionalmente.
Por eso es tan triste ver como dejas de gustarte, tu físico y tú hace que ni os miráis, y tu mente comienza a estar en guerra con tu yo. Es difícil explicar esta sensación, solo sé que, tanta pena acumulada, no es buena.

necesito un apoyo dondr sentirme tan segura como para abrirme en mi totalidad..


Bajo tu manga izquierda


Actúas como si nada hubiese pasado, como di toda tu mala época la pudieses corregir con um buen instante, trandformando todas las lágrimas en falsas sonrisas (que no dejan de ser preciosas). Aparentas normalidad cuando, debajo de esa manga izquierda, todavía guardas todo un poemario de cortes y quemaduras.


Dime..


Dime donde estás,
para que pueda tener
el calor de tus brazos
-tu abrazo-
en este frío invierno
del mes de enero.

Detrás, en mi llanto


Un muro desde los pies al cielo,
Qué digo pies,
Que vaya desde el centro
Hasta lo inimaginable.
Un muro que escuche mis llantos,
Y que, por mucho abrigo que me de,
Nunca tendré su amparo,
Ni su consolación,
En la cual apoyarme.

Estoy detrás de este muro
Donde nadie me oye llorar,
Tampoco escuchan mis gritos,
De auxilio.
Aquí detrás es el único sitio
Donde puedo ser yo
Sin que nadie me vea,
Y cantar
sin que nadie me escuche.

Un muro que me aleja
Cada vez más y más,
De la realidad,
Un muro que,
Por mucha normalidad
Que quiera aparentar,
Siempre sacará
mi edición más triste,
Más sola.
Un muro tan real que,
Por mucho que quiera,
No puedo romper.

Hoy el muro me ha alejado
Más
De todo..
Ahora necesito la invasión
de mi espacio personal,
Pero no,
Al igual que estos meses,
Hoy tampoco la habrá.

miércoles, 20 de enero de 2016

Corazón latente


salir corriendo del corazón latente
que un día bombeó tu sangre,
por no poder seguir respirando
en sus pulmones.

olvidar la calle donde te
-me- 
encontré por primera vez,
para evitar la tentación
de volver, algún día,
a verte.

martes, 19 de enero de 2016

Mi poesía en prosa



Últimamente sólo escribo poesía. Me evado de todo, pensando que puedo vivir eternamente en mis versos, en mis palabras. Escribo sobre lo malo, y lo peor, para poder soltarlo luego, todo, en una bocanada de aire; para luego poder vivir en paz -conmigo misma- y poder dejar vivir.

Pobre de mí, el día que deje de escribir. Ese día le daré la bienvenida al caos, mi mayor caos...


Por fin


Llega el dia
En el que conoces a alquien
Que te pone 
Patas arriba,
A ti,
Y a todo lo que
Se te refiere.
Un día
Llega alguien
Y te dice que tranquila,
Que los malos dias
Son uno cada cien,
Que no todo
Puede salir bien
Y que siempre
Viene bien llorar;
Que te hace ver
El lado sensible 
De las cosas,
Cosas que nunca antes
Tuvieron importancia;
Y te enseña
A querer 
A los que menos 
(O no)
Lo merecen;
Que te hace llorar
Cuando ella quiere
Con tan solo 
Cuatro versos
Mal escritos,
Diciéndote todo
Todo
Lo que te quiere.

Aparece alguien,
Que te apoya
Día sí,
Y día también,
Y que sabes que 
Siempre,
Siempre
Va a estar contigo,
A tu lado,
Queriéndote. 

Por fin llega 
El día 
En el que,
En cada verso,
Viven tres o cuatro 
Palabras,
Para que puedan vivir,
Respirar,
Querer,
En paz; 
En el que
Te das cuenta,
Que aquel chico
Del jersey gris
Siempre mira 
Para ti,
Y que no hace falta
Que te maquilles
Para gustarle; 
De que hay alguien 
que te aprecia
Con tus rizos,
Y que te dice
Que estás más mona
Con un moño
Que después de dos horas
En la peluquería.

Es el día
En el que
Te das cuenta de que
Te sientas al lado
De la chica
Que te querrá 
Siempre
Incondicionalmente,
La que te apoyará
Y estará contigo
En el peor
(Peores) 
Momento(s),
Ya que 
Es demasiado aburrida
Como para estar
En los buenos;
Pero que,
Siempre estará
Contigo,
En santiago,
O en cualquier parte.

Llega el día 
En que
Te enseñan que
La poesía 
No se acaba en 
Benedetti,
Que cualquier palabra
De cariño, 
Se puede convertir
En el mejor de los versos,
Y que cualquier día,
Para escribirlo,
Es el mejor.

Por fin llega 
El día 
En el que 
Te quieres, 
Porque sabes
Que te quieren.


Y espero que te des cuenta, tonta del culo, de que no todo es monotonía, que siempre vivirás con altibajos, que vas a llorar, que, aunque no quieras ni quiera, te van a decepcionar.. Que en algún momento harás que alguien pote arcoiris y le suba la diabetes, que en algún momento sacarás tu lado tierno, a todos y a todas horas.
Vas a cambiar, tú y tu bipolaridad, pero tienes que saber que yo soy tú k, tu constantque.

lunes, 18 de enero de 2016

quererme


y quererme
por no poder quererte;
y pensar que mi mitad,
vacía,
va a seguir vacía,
hoy, y pasado;
y que todos los soles
que vivimos, 
no dieron lugar a más
que una luna
-cuarto menguante-;
y querer olvidarlo todo,
para respirar,
tener la calma
que algún día tuve
-contigo, conmigo-.

ahora ya no sé 
como definirme sin utilizarte,
ni como pensar
si no te pasas por mi mente..

y sentirme sola,
en estas noches de invierno.


viernes, 8 de enero de 2016

find


desde que no te traes, he olvidado donde se enciende mi liz, por lo que siempre estoy dando palos al aclohol, o al agua. desde que no eres mi vida, ya no soy la misma. cada vez me importas menos, pero no puedo dejar de llorarte, a ti y todos tus deseos, tus besos, tus te quiero; a ti y todas tus (falsas) esperanzas, tus (imposibles) sueños; a ti y a mi, juntos.

desde que buscas otro refugio, uno que nunca te dará mi abrigo, ni mi complicidad, yo he intentado conocerme. desde que buscas el calor de otras mejillas, mi refugio vuelve a reconstruirse. ya no tiene el mismo frío del principio, de cuando me dejaste. por fin he encontrado a alguien que simplemente me aprecia, que no me quiere, para nunca hacerme lo que tú; alguien que, para lo que pase, exagerando lo que quiera, siempre va a estar aquí, a mi lado; alguien que, simplemente, me hace feliz.

desde que te has ido, me he encontrado, a mi, por fin, y me hago más feliz que nunca.

lunes, 4 de enero de 2016

tiempo muerto


La verdad, es que este tiempo ha sido muerto; para mi, mi tiempo muerto, y lo he utilizado para reconstruirme, visitar sitios que nunca vi. Sitios que prometí ver a tu lado, como aquella isla que tanto me gustaba, aquella con la que tanto te rompía la cabeza, pero que estaba en la otra punta de galicia; como aquella famosa playa, que queríamos visitar, en familia, en la que todo es calma, serenidad.. lugares que, sin ti, no cobraron mucho sentido. 

La verdad, son unos sitios maravillosos, increíbles, pero ha sido muy duro. Ha sido muy duro estar allí, viendo, para mí, las maravillas de galicia, y no tenerte a mi lado, para abrazarte, decirte que todo ha valido la pena, la espera, nuestra espera, para darte un beso, mientras una pequeña ola nos pilla los pies (un beso sobre el agua). Todo se hace más difícil sin ti.

He intentado olvidarte, lo han intentado de todas las maneras posibles.. los vaciles son, cada vez, menos dolorosos.. los recuerdos marcan más. Esto es imposible. Le he hablado tanto y a tanta gente de ti.. que me mata cada vez que me preguntan por ti, por como nos va.. o me felicitan los no meses a tu lado, desde la ignorancia. Desde mi parte, está siendo duro.

La lluvia me dice que me olvide de ti, que, desde que mis lagrimas son ella, que se me ve mas bonita. He intentado olvidarte, de todas las maneras posibles, para no hacerme daño. Ya no tengo ese largo pelo liso que tanto te gustaba, las sonrisas de complicidad han disminuido, he conocido a mucha gente, pero ninguna llena tu vacío. La verdad, no quiero olvidarte. Como alguien se entere de esto, después de todo lo que he pasado, me mata, la verdad. He dejado de escribir poesía, esa que tanto me gustaba, porque me recordaba a ti, he querido borrar tus fotos, pero, sin mi consentimiento, lo han hecho por mi, porque no pude. 

La verdad,te echo de menos. Pensaba que, en este año nuevo, te tragarías, no sé, tu orgullo quizás, o lo que tengas, y me hablarías, me dirías que me habías visto en fin de año y que estaba tan guapa como siempre, que qué tal me va, cómo lo estoy pasando, que, a pesar de todo, me echas de menos (como yo a ti)... 

Soy una ingenua, la misma a la que tú le diste y le quitaste el valor, la misma que se pone roja por todo, la de los ojos marrones.

La vida me ha hecho madurar demasiado pronto, y aún así, sigo llorando por lo mismo, con la misma canción. Al fin y al cabo, nos soy tan fuerte, esta enfermedad me está matando. Lo bueno es que, a los ojos de los demás, ya tengo a qué culpar de mis caras largas, mis noches sin dormir. 

La verdad, es que este tiempo ha sido muerto; para mi, mi tiempo muerto, y espero poder reconstruirme lo antes posible, y poder confiar, y abrirme..



viernes, 1 de enero de 2016