lunes, 1 de febrero de 2016

capullos


Recuerda, cariño,
que las rosas enamoran 
por si solas,
con su color,
su aroma.

Que para llegar 
a ellas
hay que pincharse
una 
y otra
y otra vez,
por eso son tan 
valiosas.

Y tu, cariño,
más dificil 
que una rosa,
igual de frágil
y bonita,
tan incomprendida
como ella.

Y recuerda, cariño,
que vales más
que cualquier capullo
del suelo,
que fácil se coge
y fácil se tira;
pero aquien a cogido
una rosa,
como tú,
olvidar todos los rasguños
de las espinas
le va a ser difícil,
porque eres 
la más bonita
flor de todas.

Y recuerda, cariño,
valórate,
que el capullo que quiere
las flores cortadas,
pronto se le marchitan,
y el se muere,
también,
en agonía,
en busca de otra flor
del suelo
por no querer hacerse daño
con tus espinas.


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