Vuelvo a estar de luto (conmigo misma). Otras cuatro noches en vela, sin dormir, tal vez llorando, y leyendo poesía. Lo más jodido de estar sin ti, es no tenerte. No tener con quién compartir mi dulzura (sí, puedo llegar a ser dulce), mi cariño, mis sueños, mis buenos días (junto todos los malos). Mi poesía (la cual ya no tengo a quién dedicar). Cuatro noches en vela y una siesta, se convierte en rutina. Cuatro malas palabras y una bonita, es lo único que te hará tenerme para siempre, y lo sabes, hasta el día que menos (me) quieras. Hoy me ha tocado una siesta. Lo peor, ya empieza a anochecer...
No hay comentarios:
Publicar un comentario