Es acostarse en la cama,
y escuchar como llora.
Noche tras noche,
lamento tras lamento.
Es acostarse,
y caérsele el mundo encima.
Se me caen todos los sentimientos de golpe,
quedándole tan sólo uno,
proclamado vencedor en el muro de la expresión.
Luna tras sola,
quedando el rey de los mares,
la reina,
sin yo poder evitarlo..
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