jueves, 3 de diciembre de 2015
sin ser ni oír ni lety
impensable, la idea de que ya no vuelvas,
de que hayas encontrado (ya) otra persona
con la que compartir tus soles, y tus luna(re)s;
(-y que yo siga aquí, soñandote todos los días, intentando esperarte, sin conseguir nada-)
de que ya nunca volvamos a compartir nada,
que nunca más volvamos a echarnos de menos (aunque yo nunca he dejado de hacerlo).
como yo nunca más volveré a ser eu,
ni liz volverá a tener a su morgana.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario